‘Matrimonio Blanco’ llega para cuestionar las relaciones de poder patriarcales en los entornos familiares

21 feb 2025 a 23 feb 2025
Réplika Teatro
Una de las imágenes de la obra de teatro ‘Matrimonio Blanco’.
Una de las imágenes de la obra de teatro ‘Matrimonio Blanco’.

Del 21 al 23 de febrero, Réplika Teatro acoge Matrimonio Blanco, un texto del autor polaco Tadeusz Rózewicz que llega de la mano de Cía. La Peatonal en la que es su cuarta producción. Dirigida por Flavia Forni, Iciar Ventepan y Jaime Cano, la propuesta revisita a través de la comedia grotesca una pieza que, aunque escrita en 1975,  sigue poniendo un espejo sobre la sociedad actual: el de la violencia sexual en el seno de la institución de la familia.

Una casa en la que dos niñas aprenden a la fuerza a entrar en el delirio de la edad adulta, un Papá-Toro, tres cocineras que son la misma persona, una Madre y una Tía que viven en un live-shopping y un Abuelo que salta encima de cualquier cosa con apariencia de mujer. Esta familia quizá sea el arquetipo de algún mundo no tan lejano y delirante en el que la norma principal es esconder aquello que surge de la carne. Quizá la norma sea la des-educación sexual.

El abuso disfrazado de juego y la ruptura con lo normativo

La historia de Matrimonio Blanco se desencadena a partir de la inminente boda de Bianca, una joven atemorizada ante su despertar sexual y abocada a un matrimonio de conveniencia. Esta tradición lejana solo es el pretexto para profundizar en un relato que dibuja de forma sibilina cómo las conductas patriarcales pueden dar lugar a episodios de acoso o abuso en entornos que deberían ser seguros.

"El abuso no siempre es evidente, puede disfrazarse de juego, de risas, de engaño. ¿Estaba Rózewicz hablando de que la mayoría de abusos ocurren en casa?, ¿estaba ya cuestionando la importancia de lo genital? Traemos esta obra porque nos sorprendió que un texto escrito en los 70 resuene tanto en nuestra actualidad", dice Flavia Forni, directora e intérprete en la obra. Y es que esta adaptación va a un paso más allá y utiliza las bases dramatúrgicas y simbólicas de Rózewicz para adoptar una mirada que rompe con lo normativo y que se cataliza a través de unos personajes que juegan continuamente con la identidad y roles de género, poniendo sobre la mesa un debate que invita a cuestionar el binarismo construido.