Vecinos de Madrid protestan en la Puerta del Sol contra el Gran Premio de Fórmula 1 por salud, movilidad y medioambiente

Los vecinos denuncian tala de árboles, ruidos, contaminación y uso de fondos públicos en el circuito de Ifema Madrid

Protesta vecinal contra la F1. EP.
Protesta vecinal contra la F1. EP.

Este domingo, a las 11.00 horas, la plataforma Stop Fórmula Madrid convoca en la Puerta del Sol una concentración para protestar contra el Gran Premio de Fórmula 1 en la capital. La cita será en la estatua del Oso y el Madroño, según ha informado la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).

Los vecinos denuncian que este evento deportivo, que se celebrará en el Recinto Ferial de Ifema Madrid, conllevará problemas de movilidad, afectará a la salud y al descanso, y está generando la tala y trasplante de cientos de árboles, incluidos olivos centenarios. Además, critican que para acoger la competición es necesario suspender temporalmente la ordenanza sobre niveles de ruido admisibles del Ayuntamiento de Madrid.

La plataforma Stop Fórmula Madrid denuncia el apoyo de las administraciones madrileñas a un evento que consideran “disparatado y especulativo” y que “solo generará problemas para miles de personas” en barrios como Las Cárcavas-San Antonio, Valdebebas, San Lorenzo o Villa Rosa, en el distrito de Hortaleza.

Los colectivos vecinales alertan de la fortísima contaminación acústica y atmosférica que provocará el circuito, apuntando que estudios concluyen que los niveles de ruido superarán los límites legales y serán un foco de contaminantes. Para su celebración, será necesario suspender de forma temporal la ordenanza municipal sobre ruidos.

También critican las obras, que ya han supuesto el arranque y trasplante de olivos centenarios de la Vía de Dublín durante el verano, con temperaturas cercanas a los 40 grados. Los vecinos lamentan que la construcción se realiza incluso en horario nocturno, perturbando su descanso.

El montaje y desmontaje del circuito implicará, según Stop Fórmula Madrid, cinco meses de obras cada año durante la próxima década: tres meses de montaje y mes y medio de desmontaje. A ello se suman los problemas de movilidad, interrupciones del transporte público y congestión que generará el macroevento.

Por último, han denunciado el “despilfarro de fondos públicos”, asegurando que temen que los beneficios del circuito vayan para unos pocos mientras las pérdidas recaerán en los madrileños, con dinero que dejará de invertirse en actividades de interés social.