NOS VAMOS AL CINE

'El 47' o cómo la historia de un pequeño barrio de Barcelona refleja una parte de la sociedad española en los años 70

La película de Marcel Barrena cuenta la historia de la resistencia vecinal y la lucha por una vida digna

Cartel de la película 'El 47'.
Cartel de la película 'El 47'.

A escasos días de la 39ª edición de los Goya en Granada, se proyecta en la Sala Berlanga una de las grandes candidatas a estos galardones, El 47 de Marcel Barrena.

Con 14 nominaciones en las que destaca mejor película, guion o actor y actriz de reparto, el largometraje catalán se posiciona como uno de los favoritos a llevarse ‘el cabezón’ a casa. La película catalana viene de recoger el Forqué y el Gaudí a Mejor Película –entre otros galardones–.

Sinopsis

Un inmenso Eduard Fernández da vida a Manolo Vital, un hombre extremeño expulsado de su tierra que se ve obligado a formar una nueva vida a las afueras de Barcelona, concretamente en Torre Baró, junto a otro grupo de personas exiliadas. Allí formarán una comunidad que luchará por defender sus derechos a una vivienda y comunicación digna, ya que para acceder al centro de la ciudad han de realizar largas caminatas cada día, algo que Manolo, conductor de autobús, pretende cambiar a toda costa.

El filme hace uso de la comedia y el drama en su justa medida para contar una historia de valores y dignidad, de cómo la unión hace la fuerza y de que el levantamiento hacia la autoridad puede ser un medio para conseguir aquello que tanto se ha reclamado sin respuesta previa. Situándonos en un contexto bastante concreto y a través de una historia real que no era conocida por la amplia mayoría del país, Barrena consigue universalizar el conflicto de sus protagonistas haciendo que el espectador se sienta identificado con las injusticias que los vecinos de Torre Baró sufrieron durante años. Más allá de una lucha vecinal, El 47 nos ofrece una lucha de clases contra la marginalización de un barrio obrero construido por personas que tuvieron que emigrar de sus tierras.

Barrena consigue universalizar el conflicto de sus protagonistas haciendo que el espectador se sienta identificado

Barrena se hace cargo también, junto a Alberto Marini, del guion de la película, que adapta al cine la vida de Manolo Vital y donde todo acto tiene consecuencia. En esencia, detrás de la lucha por la justicia y los valores, El 47 habla del amor. Del amor por la familia, el hogar, por la comunidad y por todo aquello que nos hace ser quienes somos.

Habla de aprender una lengua para comunicarte con tu pareja, de crear vínculos con las personas que ves cada día y defender todo esto capa y espada por un futuro mejor, aunque se vayan cerrando todas las puertas que tocas. La historia de Manolo Vital es una historia de amor y de honor, la historia de una persona que no paró hasta conseguir recuperar la dignidad del barrio al que pertenecía y amaba.

Sentirse parte de una comunidad

En definitiva, El 47 es una película que, si bien habla de un hecho individual y contextual, su mensaje se extrapola a numerosas experiencias vitales que cualquier persona puede vivir. Gracias a unas interpretaciones emocionantes y divertidas cuando han de serlo, Barrena firma una estupenda historia que no dejará a nadie indiferente y que hace sentirse parte de una comunidad. No hace falta ser de Torre Baró para querer una vivienda digna, un futuro prometedor para tus hijos o, simplemente, una línea de bus que te permita llegar al trabajo.

Habrá que esperar al sábado 8 de febrero para conocer la suerte de esta película en la gala de premios más importante del país, sin embargo, se pueden seguir disfrutando de la mayoría de las películas nominadas en la Sala Berlanga a 3,50€ de martes a sábado de mano de la fundación SGAE.