El Teatro de Lagrada acoge 'Amor Fati: el gran sí a la vida', espectáculo dirigido por Carolina Cerruti

22 abr 2025 a 29 abr 2025
Cartel de la obra 'Amor Fati: el gran sí a la vida'. Imagen de Teatro Lagrada.
Cartel de la obra 'Amor Fati: el gran sí a la vida'. Imagen del Teatro Lagrada.

'Amor Fati: el gran sí a la vida' dirigida por Carolina Cerruti, se presenta en el Teatro Lagrada a las 20:00 horas el 22 y 29 de abril. 

Esta obra se sumerge en el universo de Friedrich Nietzsche y muestra cómo el punto de partida del filósofo alemán es lo corporal y lo fisiológico -sus enfermedades, dolencias, recuperaciones de energía.

La representación que tiene una duración de 80 minutos, esta dirigida para mayores de 18 años. Se trata de una adaptación escrita de François Musseau de los escritos originales de Nietzsche. Las entradas tienen un precio de 15 euros y se pueden adquirir en la página web de entradium o en taquilla el día de la presentación.

Desde esta perspectiva desarrolla una capacidad única para aceptar plenamente la existencia tal y como se presenta. Sin esperanzas ultramundanas ni paraísos prometidos. Promueve un «Amor Fati» -un amor al destino- que se traduce por su doctrina disruptiva del eterno retorno de las cosas, que encarnará su figura de Zaratustra.

Sobre Friedrich Nietzsche

Entre los grandes pensadores occidentales, Friedrich Nietzsche (1844-1900) fue el primero en romper con una larga tradición idealista iniciada por Platón y en poner el cuerpo en el centro. «Cada filosofía es la confesión de un biografía», decía.

A partir de fragmentos de sus obras, aforismos diversos, poemas y trozos de su correspondencia, se puede ver en el escenario al pensador alemán expresar sus ideas, sus sensaciones, sus sentimientos al respecto. Y, con ayuda de la danza, de imágenes proyectadas, de músicas,  pone su cuerpo a disposición de una indagación personal que sigue fascinando hoy por su profundidad y su verdad.

El filósofo alemán sigue siendo un autor de una modernidad impactante. En estos tiempos convulsos con la multiplicación de guerras, la perdida de valores y referencias, la deriva climática, la irrupción veloz de la IA, Friedrich Nietzsche tiene mucho que decir. En la segunda mitad del siglo XIX, él mismo se enfrentaba a un mundo en rápida transformación poblado por gente desubicada y desnortada, en el que campaban a sus anchas nihilismos de distintos índoles. Él mismo contribuyó a destruir algunos «ídolos», con su famosa proclama sobre la «Muerte de Dios». Sin embargo, buscó hasta el final la manera de proponer nuevos valores a los que aferrarse, asumiendo que el mundo no está aquí para complacer. Y lo hizo desde la alegría.