Mamen García protagoniza 'Hasta el final de la fiesta', una antología musical-emocional en el Infanta Isabel
El Teatro Infanta Isabel propone un julio lleno de obras. Hasta el final de la fiesta es una propuesta teatral y musical con tono autobiográfico. Se presenta como una antología "musical‑emocional desordenada", donde Mamen García narra y canta en primera persona las vivencias de Marta de la Luz: amor, libertad, deseos, pasión y la energía de seguir soñando sin importar la edad.
Cuándo: Desde el jueves 3 de julio hasta el domingo 20 de julio de 2025, con funciones de jueves a domingo a las 19:30h. La duración del espectáculo es de 90 minutos .
Dónde: En el Teatro Infanta Isabel, ubicado en la calle Barquillo 24, en pleno centro de Madrid, accesible desde metro Chueca o Banco de España, con baños adaptados y ascensor .
Entradas: Desde 15€, según la web del teatro y plataformas como Atrápalo, donde pueden llegar a 32 € en función de la ubicación.
Reparto y equipo creativo
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Mamen García encarna a Marta de la Luz, interpretando sus canciones y reflexiones personales. La artista cuenta con una trayectoria destacada en televisión (La que se avecina, Señoras del (h)AMPA), cine y teatro musical.
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Acompañada por Albert Sanz al piano en directo, reconocido músico valenciano de jazz.
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La dirección corre a cargo de David Serrano, director y guionista ganador de prestigio, con obras como El otro lado de la cama o Hoy no me puedo levantar .
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Dramaturgia: Marta Betoldi junto con Serrano; escenografía y vestuario de Elisa Sanz, y luces de Rodrigo Ortega.
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Producción: Entrecajas y Come y Calla, distribuye Fran Ávila.
Un espectáculo que celebra la vida
A lo largo de sus diálogos y canciones, Hasta el final de la fiesta explora la experiencia femenina en distintas etapas de la vida: desde el despertar juvenil hasta la madurez plena. Habla del amor, el desamor, las ganas de vivir —“celebrarnos en el aquí y ahora como si fuéramos chicas de veinte años, aunque ya hayamos cumplido los setenta”.
El montaje combina humor, emoción y música en vivo para construir un relato íntimo pero universal. La presencia de Albert Sanz al piano refuerza esa conexión íntima con el público.