Cineteca Madrid proyecta 'A.K.', el retrato de Kurosawa a través de la mirada de Chris Marker
El viernes 30 de mayo a las 20:30 horas, la Sala Azcona de Cineteca Madrid acoge la proyección de A.K., una joya documental dirigida por Chris Marker, que retrata con sensibilidad y profundidad la figura de uno de los grandes maestros del cine: Akira Kurosawa.
Rodado en 1985, A.K. es mucho más que una crónica del rodaje de Ran, una de las obras cumbre del cineasta japonés. Marker construye un retrato íntimo y poético del proceso creativo de Kurosawa, capturando la paciencia casi espiritual de su equipo, su exigente perfeccionismo y la sutil convivencia entre lo tradicional y lo moderno en su forma de trabajar.
A lo largo del metraje, el documentalista francés va más allá del “making of” habitual. En lugar de limitarse a mostrar cómo se hace una película, Marker reflexiona sobre los límites entre la realidad y la ficción, la vida y el cine, el Japón ancestral y su vertiginosa modernidad. Con su estilo único, ofrece una mirada contemplativa y llena de admiración hacia el universo creativo de Kurosawa.
La sesión forma parte del ciclo Chris Marker. Recuerdos del futuro, que celebra la obra del célebre cineasta y ensayista visual, considerado uno de los pioneros del cine documental moderno y autor de obras como Sans Soleil o La Jetée.
La entrada es gratuita y está sujeta a disponibilidad de aforo.
Sobre Chris Marker
Cineasta, viajero, ensayista, hacker, felino. Chris Marker fue un creador inclasificable que rompió todas las convenciones, incluso las del tiempo.
Su obra cinematográfica se mueve con libertad entre el pasado y el futuro, entre la memoria íntima y la historia colectiva, entre el testimonio documental y la ciencia ficción más audaz. Su mirada, siempre poética y comprometida, se posa en guerras silenciadas, sociedades en transformación y utopías que se resisten a desaparecer.
Esta retrospectiva ofrece un recorrido por su filmografía más heterodoxa: desde sus crónicas de viaje (Lettre de Sibérie, Dimanche à Pékin), pasando por sus ensayos políticos (La sexta cara del pentágono, Casco azul), hasta sus exploraciones en forma de correspondencias imaginarias (Sans soleil, Level Five) y sus retratos únicos de artistas, ciudades y gatos.
En cada película, Marker convierte el cine en una auténtica máquina del tiempo: un medio para recordar lo olvidado, imaginar lo imposible y proyectar futuros aún por escribir.
