'La voz humana' y 'Tragedia y humor' en los Teatros del Canal este mes de enero con la vanguardia como protagonista
Aurora Bauzà y Pere Jou son compositores, creadores e intérpretes a la vanguardia de las artes escénicas españolas, como mostrarán en A beginning_expanded versión, que estrenan en la Comunidad de Madrid el 17 y 18 de enero, en un claro ejemplo de cómo las fronteras del teatro se desdibujan y aúnan disciplinas como, en este caso, la música y la coreografía.
La investigación principal de ambos creadores gira en torno a la voz humana y sus conexiones con el cuerpo, el movimiento, el espacio, el escenario y la luz. Como su nombre indica, A beginning_expanded versión es la versión expandida de la pieza A beginning. Se se exhibirá con diez intérpretes: los 5 originales de la pieza, más otros 5 intérpretes locales.
A medio camino entre la composición musical y la escritura coreográfica, Aurora Bauzà y Pere Jou proponen una pieza escénica en la que el canto en vivo y las luces manipuladas por los propios intérpretes son centrales en la construcción de un relato dramatúrgico sobre el (re)inicio del mundo.
Tragedia y humor
Bajo la forma de uno de esos late shows que ocupan el ocio nocturno de los televidentes, Songs for the bitch witch women (30 y 31 de enero y 1 de febrero) sumerge al espectador en una de las tragedias de mayor impacto mediático de los años 80, la muerte de una mujer, Ana Orantes, que en 1997 denunció en televisión los maltratos sufridos durante cuarenta años a manos de su exmarido, que la asesinó una semana después en el patio de la casa que compartían por orden de un juez. A raíz de este caso se impulsó la primera ley de violencia de género de España.
Homenaje a Ana Orantes, esta pieza de la actriz y creadora escénica Mariona Naudin, está construida con humor, aunque, aclara Naudin, “no es una comedia”, si bien defiende el humor como “la mejor herramienta para superar la desgracia”. El espacio donde sucede la obra es a la vez un plató de televisión y una especie de cabaret monstruoso. “Nos invita -señala Naudin- a generar analogías con el mismo lugar donde nos encontramos: un teatro donde hay un público que mira y otros que hablan”, un público que puede ser el de aquel plató donde Orantes hizo su confesión, pero también, metafóricamente, “el público medieval que contempla la hoguera de una quema de brujas”.