El Museo Lázaro Galdiano presenta “Entre arquetipos y artefactos”: la poética del vacío de Aitor Ortiz
Las obras de Aitor Ortiz (Bilbao, 1971) parecen evocar escenarios próximos a una suerte de distopía melancólica y desnuda, como vestigios de una ciudad ‘inhabitada’ cuya memoria permanece a través de esa mirada en blanco y negro que plasma sobre acero, aluminio, tinta, en oquedades, curvas, superficies y volúmenes traspasados por la luz.
Un paisaje protagonizado por un vacío cargado de poesía que se materializará del 28 de febrero al 27 de abril en el Museo Lázaro Galdiano, gracias a un recorrido por más de 60 obras (fotografías, esculturas de pequeño y gran formato, instalaciones) distribuidas en las diferentes salas y jardín de Parque Florido. Entre arquetipos y artefactos transportará al espectador, tanto a las operaciones industriales que moldearon el mundo durante el siglo XX y a la estética de los procesos mismos, como a los materiales descartados que esa misma actividad generó en su curso.
Depuración formal
Planchas y armazones de más de dos metros, piezas y engranajes, virutas y astillas —extraídas de su contexto y funciones originales— se presentan en esta muestra como objetos que contienen memoria y, a la vez, como un desafío perceptivo con múltiples lecturas. En la depuración formal que caracteriza esta exposición, los objetos adquieren el aura de los arquetipos, la conexión con la materialidad del quehacer industrial y con las marcas del trabajo humano.
Las obras transitan del documento a la exploración conceptual; del archivo a la resonancia simbólica, planteando, así, una serie de cuestionamientos que, a lo largo de la historia, han estado relacionados con la consideración de la obra de arte, el coleccionismo, el sentido de la belleza o la exclusividad.
De ahí este diálogo entre lo técnico y lo artesanal con la colección del Museo Lázaro Galdiano, que invita a reflexionar sobre la transformación de los objetos a través del tiempo, rescatando las huellas de las prácticas que han dado forma a nuestra cultura material. “Lo que me interesa son esos espacios entre el hecho u objeto representado y la manera en la cual se representa, además de cómo lo percibimos”, asegura.
Es decir, no son trabajos que busquen documentar las transformaciones del paisaje —a la manera de Andreas Gursky o Edward Burtinsky—, sino que se sirven de estas transformaciones para evocar escenarios despojados de ornamentos o cualquier otra distracción. “Lo que no miramos con intención, no se ve a simple vista”, explica Ortiz, a quien el hecho de que trabajar en blanco y negro le permite generar una distancia con la realidad para observar las imágenes, según afirma.
Horario y entradas
El horario de la exposición es el mismo que el del Museo Lázaro Galdiano, de martes a viernes, de 9:30 a 15:00 y de 16:30 a 19:30. Por otra parte, los sábados y domingos, de 9:30 a 15:00.
El precio de la entrada no tiene un coste añadido al precio de la entrada al Museo, cuya tarifa general son 8 euros.
