El Círculo de Bellas Artes presenta en su sede 'La mayor emergencia', un conjunto de obras de diferentes artistas
El Círculo de Bellas Artes presenta la exposición La mayor emergencia disponible ininterrumpidamente hasta el día 12 de enero en la sala Minerva. Las obras en conjunto tienen como objetivo presentar al público el trabajo de diferentes artistas contemporáneos que pueden salvarnos, o, por decirlo de otro modo, «rescatarnos en nuestras mayores emergencias» antes de que estas se conviertan en «emergencias».
En el siglo XXI, las ocupaciones militares, las finanzas neoliberales y la vigilancia tecnológica se han intensificado drásticamente hasta el punto de crear una condición en la que «la mayor emergencia es la ausencia de emergencia». Esta teoría de la emergencia no implica que una crisis como la del coronavirus o las guerras en Ucrania y Gaza no sean emergencias fundamentales que debamos seguir confrontando en todos los niveles. Simplemente exige que evitemos fingir que se trata de acontecimientos impredecibles que no sabíamos que ocurrirían.
Aunque constantemente se nos advierte sobre la inminente crisis financiera, la desigualdad social y la degradación ambiental, el siglo XXI se caracteriza por una desconfianza general hacia los organismos gubernamentales, los grandes medios de información y los académicos acreditados. Internet, y más en concreto las redes sociales, han acabado por resultar fraudulentas, ya que nos han hecho creer que los vectores tradicionales de autoridad y legitimación ya no son necesarios para conocer los hechos. Este es un síntoma del retorno global al orden y al realismo que lanza la falsa idea de que nuestro conocimiento no requiere filtros, interpretaciones y emociones cuando, en realidad, depende absolutamente de ellos. La diferencia, por ejemplo, entre el activismo ambiental de Greta Thunberg y los hallazgos de respetados científicos del clima no es de tipo, sino de grado, intensidad y profundidad. La veracidad de los resultados científicos de investigadores respetados rara vez resulta tan poderosa y efectiva como el activismo en torno a ellos. En el arte contemporáneo, esta diferencia se hace más evidente, comenta el Círculo de Bellas Artes.
