Lavapiés celebra la Fiesta de Los Mayos-La Maya, tradición primaveral declarada Bien de Interés Cultural

04 may 2025
Lavapiés
Calle decorada para fiestas. Imagen de archivo.
Calle decorada para fiestas. Imagen de archivo.

El barrio madrileño de Lavapiés acogerá el 4 de mayo la Fiesta de Los Mayos-La Maya, una celebración tradicional también muy arraigada en municipios como Colmenar Viejo, El Molar y Leganés. Reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Hecho Cultural por la Comunidad de Madrid, esta festividad se integra en el programa de San Isidro y marca la bienvenida a la primavera.

El símbolo central de la fiesta es la Maya, representada por una niña o joven que, ataviada con ropajes suntuosos, mantones de manila y adornos florales, permanece inmóvil sobre un altar efímero decorado con elementos vegetales. La acompañan otras niñas vestidas para la ocasión, mientras los vecinos participan vestidos con trajes castellanos y goyescos, bailando jotas y otras danzas populares.

La estética goyesca tiene especial protagonismo en Lavapiés, donde la fiesta se desarrolla en torno a su plaza principal. Allí, los asistentes pueden disfrutar de música tradicional, reparto de claveles y plantas, y degustaciones de rosquillas y vinos madrileños. La jornada culmina con una ofrenda floral en la Iglesia de San Lorenzo.

Origen de la Tradición 

El origen de la Fiesta de la Maya se remonta a tiempos del Imperio romano y está vinculado a la figura de Maya (en griego Μαία), la mayor de las siete Pléyades, hijas del titán Atlas. Su culto, asociado al despertar de la naturaleza, se relaciona con antiguas celebraciones paganas de la fertilidad y la primavera.

Ya en el siglo VII, el clérigo Vigilio condenó estas prácticas en una proclama en la que pedía castigo —con un año de penitencia— para quienes se disfrazaran de mayas durante los carnavales, reflejo del intento de la Iglesia de erradicar antiguos ritos paganos aún presentes en las costumbres populares.

Durante el reinado de Carlos III existen registros de la celebración de las mayas en el Barrio Bajo de Madrid, donde incluso llegó a prohibirse su representación en las calles. A pesar de ello, la tradición persistió: al llegar mayo, era común ver a grupos de adolescentes engalanarse en las puertas de sus casas para festejar la llegada de la primavera.

Algunos investigadores sugieren que el término "maya" podría derivar de las "majas", mujeres populares del barrio de Lavapiés, lo que reforzaría el arraigo madrileño de esta celebración.

Tras la Guerra Civil, la fiesta pervivió en varios municipios madrileños como Colmenar Viejo —una de las celebraciones más reconocidas, que se celebra el 2 de mayo desde los años ochenta—, Navalcarnero, Pinto, Villa del Prado y Ciempozuelos. En Lavapiés, la tradición comenzó a recuperarse lentamente a finales del siglo XX y, ya en el siglo XXI, continúa celebrándose con fuerza. Prueba de su continuidad son las cerámicas conmemorativas que recuerdan ediciones pasadas de esta singular fiesta.