El túnel de Sol reabre este jueves y Cercanías Madrid recupera la normalidad en las líneas C-3 y C-4
Los madrileños vuelven a disponer desde este jueves 28 de agosto de uno de los puntos neurálgicos de la red de Cercanías. Tras seis semanas de cierre, el túnel de Sol, que conecta Atocha con Chamartín, vuelve a estar operativo, devolviendo la normalidad a las líneas C-3 (Aranjuez–Atocha) y C-4 (Parla–Atocha y Alcobendas/Colmenar–Chamartín Clara Campoamor).
La reapertura se ha producido dos días antes de lo previsto, lo que supone un alivio para miles de usuarios que diariamente utilizan este pasillo subterráneo. Con la recuperación de la estación de Sol, los viajeros vuelven a contar con un punto estratégico en pleno centro de la capital.
Una inversión de 54 millones para un salto de calidad
El corte formaba parte del ambicioso proyecto de mejora que Adif está desarrollando en Atocha Cercanías y que concluirá en 2026. La actuación, con 54 millones de euros de inversión, permitirá aumentar en un 33% la capacidad del túnel, gracias a la incorporación de una vía más.
El impacto será especialmente notable en las líneas C-3 y C-4, que hasta ahora sufrían frecuentes retenciones a la entrada de Atocha. Según las previsiones, una vez completadas las obras la fiabilidad de estas líneas mejorará en un 50%, reduciendo incidencias y tiempos de espera.
Más capacidad, accesibilidad y seguridad
El proyecto no se limita al túnel. Incluye también la ampliación del andén 5 (que da servicio a las vías 9 y 10) para incrementar su capacidad y adaptarlo a la normativa de accesibilidad. Los 200 metros de longitud se mantienen, pero se gana espacio útil para los viajeros, además de nuevas bandas podotáctiles y señalización visual para personas con discapacidad.
En paralelo, la vía 10 pasa a ser directa hacia Embajadores, mientras que la vía 8 se reserva como apartadero en caso de incidencias, optimizando la flexibilidad operativa de la línea C-5.
Una reconfiguración estratégica de Cercanías Madrid
Estas actuaciones forman parte del Plan de Cercanías Madrid, que ya acumula más de 1.700 millones de euros de inversión desde 2018, de los que 87 millones se destinan a estaciones y aparcamientos. La nueva distribución de la cabecera norte de Atocha —pasando del esquema 4+3+3 actual al futuro 4+4+2— permitirá gestionar mejor la red:
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Vías 1 a 4 → Túnel de Recoletos.
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Vías 5 a 8 → Túnel de Sol.
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Vías 9 y 10 → Túnel de Embajadores.
Este rediseño facilitará que cada corredor tenga su propio bloque de vías, evitando cruces y cuellos de botella que hoy generan retrasos.
Obras planificadas para el verano
Las obras estaban inicialmente previstas para enero de 2025, pero la coincidencia con los trabajos de soterramiento de la A-5 y el refuerzo de la C-5 llevó a posponerlas al verano. Esta decisión, consensuada con el Ayuntamiento de Madrid y el Consorcio Regional de Transportes (CRTM), buscaba minimizar el impacto en los desplazamientos diarios, al coincidir con una caída estacional de la demanda.
Con la reapertura del túnel de Sol y la normalización del servicio en la C-3 y C-4, Madrid recupera hoy uno de sus ejes clave de movilidad ferroviaria, al tiempo que avanza hacia un Cercanías más robusto, fiable y accesible de cara a 2026.
