Madrid tiene un nuevo paseo de la fama: El Retiro incorpora placas en memoria de Manolo Zarzo, Marisa Paredes...
El homenaje se amplía este martes con diez nuevos nombres, entre ellos Marisa Paredes y Mayra Gómez Kemp
El parque de El Retiro, declarado Paisaje Cultural Patrimonio Mundial por la Unesco, suma nuevos nombres a su paisaje.
El Ayuntamiento de Madrid ha comenzado a instalar placas conmemorativas en bancos del parque para recordar a referentes de la cultura y la comunicación fallecidos en 2025.
Este lunes han quedado incorporados ocho nombres, y el homenaje continuará este martes con otras diez personalidades. Un gesto simbólico que fija su memoria en uno de los espacios más queridos por los madrileños.
Ocho figuras ya forman parte del paisaje del Retiro
Las primeras placas recuerdan al actor Manolo Zarzo, con más de 170 películas en su trayectoria; al novelista José María Guelbenzu; y a la actriz Verónica Echegui, reconocida por su versatilidad y compromiso.
También rinden homenaje al actor Eusebio Poncela, destacado por sus trabajos con Pedro Almodóvar; a Manuel de la Calva, miembro del Dúo Dinámico; al pianista y compositor Felipe Campuzano; al artista plástico Gustavo Torner, vinculado a la modernización del arte contemporáneo español; y al escritor y periodista Alfonso Ussía, conocido por su estilo crítico e irónico.
Diez nuevas placas se inauguran este martes
El homenaje continuará este martes a las 13.00 horas en el paseo de Colombia del Retiro. Allí se descubrirán nuevas placas dedicadas a la comunicadora Mayra Gómez Kemp y a la actriz Marisa Paredes, entre otros nombres destacados.
La lista se completa con la poeta Julia Uceda, la galerista Helga de Alvear, el filólogo Francisco Rico, el actor y director Mariano Ozores, la artista La Chunga, el novelista Jaime de Armiñán, el arquitecto Antonio Fernández Alba y la periodista Victoria Prego.
Placas integradas en los bancos del parque
Según ha detallado el Ayuntamiento, las placas miden 20 por 10 centímetros y están fabricadas en latón con acabado en pátina de cuero. Se han integrado en los bancos mediante un cajeado en la madera, de modo que quedan perfectamente insertadas en su superficie.
Con esta iniciativa, Madrid convierte los paseos por El Retiro en un recorrido por la memoria cultural reciente de la ciudad, donde cada banco se transforma en un punto de recuerdo permanente.

