Madrid inaugura la primera de las siete fuentes que recrearán la Osa Mayor en homenaje a su escudo
Madrid ha estrenado la fuente Benetnasch, la primera de un conjunto de siete instalaciones urbanas que simbolizarán la Osa Mayor en homenaje a las estrellas del escudo de la ciudad. Con una disposición que emula la constelación sobre el plano urbano, estas fuentes se ubicarán en diferentes distritos para formar un recorrido visual de oeste a este.
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Madrid , busca integrar diseño, memoria y mejora del espacio público. Cada fuente representará una estrella y contará con una estructura heptagonal, lámina de agua e integración paisajística.
Un recorrido estelar por la ciudad
La fuente Benetnasch, instalada junto a la estación de Metro de Colonia Jardín, en el distrito de Latina, representa la estrella más occidental de la Osa Mayor. En los próximos meses, se completará el conjunto con las fuentes Mizar (Moncloa-Aravaca), Alioth (Arganzuela), Megrez (Retiro), Dubhe (San Blas-Canillejas), Phecda (Puente de Vallecas) y Merak (Vicálvaro).
Vista desde el aire, la disposición de las fuentes evocará la figura del “carro celeste”, reforzando la identidad visual de la capital.
Diseño simbólico y función urbana
Las siete fuentes compartirán un diseño unificado: una estrella de hormigón blanco pulido sobre una base heptagonal de cinco metros de diámetro. El agua fluirá por la superficie inclinada y cada fuente llevará grabado el nombre de la estrella que representa. Además, se integrarán en el entorno a través de una intervención paisajística para revitalizar los espacios públicos donde se ubican.
Este proyecto es coordinado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Borja Carabante, y se enmarca en una estrategia municipal de mejora de zonas verdes que desde 2019 ha impulsado 124 proyectos con una inversión total de 108 millones de euros.
Un homenaje a las raíces simbólicas de la ciudad
La constelación de la Osa Mayor forma parte del escudo de Madrid desde 1967, representada por siete estrellas sobre una bordura azul. Su origen medieval y su simbología como guía y orientación se reinterpreta ahora en clave urbana mediante estas fuentes ornamentales.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento une tradición, arte y sostenibilidad, transformando espacios cotidianos en puntos de encuentro con valor simbólico. Además, estas instalaciones contribuyen al patrimonio hidráulico madrileño, que ya suma más de 560 fuentes ornamentales. Su función no es solo estética: también ayudan a mitigar el efecto isla de calor y mejorar el microclima urbano.

