La 7B de Metro vuelve a la normalidad tras más de mil días cerrada y una compleja obra de estabilización
La Línea 7 de Metro de Madrid recuperará este sábado 22 de forma íntegra su servicio después de más de tres años de interrupciones en su tramo este y una inversión global de 171,2 millones de euros. La reapertura normaliza la circulación entre Barrio del Puerto y Hospital del Henares, un tramo clave para los cerca de 120.000 viajeros diarios que utilizan esta conexión entre Coslada y San Fernando de Henares.
Esta recuperación llega tras el último cierre prolongado, que ha mantenido sin servicio parte de la 7B durante 1.186 días, y que se suma a un historial de nueve interrupciones desde la inauguración de este tramo en 2007.
La complejidad del terreno, las filtraciones y la inestabilidad del subsuelo han convertido esta infraestructura en uno de los proyectos más difíciles de mantener del suburbano madrileño.
Una reapertura esperada tras la mayor intervención técnica en la 7B
Las obras desarrolladas desde 2022 han incluido la estabilización completa del terreno, con inyecciones de mortero desde la superficie a profundidades de hasta 45 metros, y la impermeabilización del túnel de 5,5 kilómetros entre Coslada y San Fernando. En total, se han inyectado unas 13.000 toneladas de mortero, el equivalente a cinco piscinas olímpicas.
La Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras ha ejecutado 117 millones de euros en rehabilitación integral, a lo que se suman aportaciones del Canal de Isabel II, Educación y Metro de Madrid. Los trabajos han movilizado a más de 300 profesionales en turnos continuos, y han sido calificados como “la obra más importante de ingeniería civil” en una infraestructura ya en funcionamiento.
Tres años de seguimiento geotécnico y control permanente
Desde 2023, el suelo no ha registrado movimientos gracias a un sistema de vigilancia continua que se mantendrá tras la reapertura. La zona cuenta con 511 sensores, cinco estaciones robotizadas y controles cada 15 minutos. A ello se añade un análisis satelital mediante tecnología InSAR, en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, para estudiar la evolución del terreno y anticipar cualquier incidencia.
Además, la Comunidad ha adjudicado contratos por 8,2 millones de euros para mantenimiento, conservación y auscultación constante, con el objetivo de evitar intervenciones de emergencia y garantizar la seguridad estructural.
18 años de ampliaciones, filtraciones y nueve cierres de servicio
Inaugurado en 2007, el tramo ampliado de la Línea 7 hacia Coslada y San Fernando comenzó a presentar problemas apenas un año después. La composición salina del terreno y la entrada de agua dulce provocaron la disolución de yesos, hundimientos y filtraciones que han obligado a sucesivas intervenciones a lo largo de casi dos décadas.
Desde entonces, la 7B ha acumulado más de cinco años y medio de cierres repartidos en nueve interrupciones entre 2008 y 2024. Estos cortes han obligado a aplicar soluciones complejas, desde la inyección de mortero hasta la renovación estructural del túnel y la creación de nuevas plataformas de vía.
La reapertura de este sábado permitirá restablecer el funcionamiento completo de la Línea 7, que cuenta con 31 estaciones y 32,9 kilómetros, y que transporta a más de 40 millones de usuarios al año. El restablecimiento del servicio supone un alivio para los municipios del corredor este y normaliza una infraestructura esencial para la movilidad metropolitana.

