El homenaje de Israel del Santo a Lina Morgan en su serie de Movistar+: «Hoy ella no tendría posibilidad de triunfar»

Lina recoge más de 50 testimonios de periodistas, biógrafos, especialistas en teatro y cine, además de las recreaciones de sketches en versión fake castings de artistas de la talla de José Mota o Silvia Abril

El cineasta Israel del Santo ha dirigido la nueva serie documental de Movistar+, Lina, en la que homenajea durante tres episodios a Lina Morgan, actriz madrileña y cómica que, en su opinión, «hoy en día, quizá no tendría cabida» por la «estandarización» que sufre el humor.

«No tengo claro si Lina Morgan tendría cabida hoy en día. Creo que esa niña de 23 años que con mucho esfuerzo y trabajo consiguió triunfar, hoy en día no tendría ninguna posibilidad porque ahora todo está muy estandarizado, incluso el humor», ha señalado en una entrevista con motivo del estreno del primer capítulo de Lina el próximo lunes 17 de junio. Cada lunes, la plataforma estrenará una nueva entrega hasta completar los tres episodios.

Israel del Santo ha elogiado la figura de Lina Morgan y se ha referido a la «leyenda negra» que giraba en torno a la artista, sobre la que cree que había «envidias» porque era «mujer y tenía dinero». «Era una mujer con el pelo corto, que usaba pantalones y que adquirió el éxito como artista y empresaria. Algo que ni se entendía entonces ni ahora», ha indicado.

El cineasta considera que una serie sobre Lina Morgan es «necesaria» porque la artista fue una «inspiración» para mucha gente, especialmente para mujeres de su época y también para la comedia.

Lina de cerca

Durante la entrevista, el realizador elogia en repetidas ocasiones la «profesionalidad» de Lina Morgan en el trabajo, puesto que coincidieron trabajando juntos en La noche de Lina. «Yo era auxiliar de sonido y ella era una compañera muy profesional, cariñosa, buena con todos. Se sabía el nombre de todos y nos tenía cierto aprecio.», ha recordado.

La serie, según Israel del Santo, pretende traer de vuelta a la cómica y que sirva como «homenaje» para una artista a la que compara con «una bailarina a la que siempre le dicen que se ponga un poquito más atrás». «Ella quería ser artista y vedette, pero las mujeres de esa época eran despampanantes y ella era más bajita, con piernas gorditas y no era precisamente guapa. Sin embargo, se convirtió en la dueña del teatro con mucho trabajo y con el sacrificio tan bestial que hizo», ha enfatizado.