Una marcha fúnebre, el 'Entierro de los barrios', llega al corazón de Madrid contra la turistificación
El Entierro de la Sardina se ha resignificado. Si bien las celebraciones de Carnaval han puesto su broche final (o casi) este miércoles con en clásico entierro de la sardina, los vecinos y vecinas no opinan lo mismo.
Las asociaciones vecinales del distrito Centro saldrán a la calle vestidas de luto para escenificar el ‘Entierro de los Barrios’, una marcha fúnebre con la que denunciarán la proliferación de viviendas de uso turístico ilegales, la falta de servicios públicos y la expulsión de residentes.
La movilización, impulsada por colectivos del distrito y respaldada por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), quiere visibilizar lo que consideran un deterioro progresivo del corazón de la capital.
"La sardina Centrina... ha muerto". Así lo compartía la FRAVM a través de un short de Youtube, en el que una vecina anunciaba la triste muerte y sus causas. Bajo el símbolo de la sardina Centrina, personaje ficticio cuya “muerte” representa la transformación del centro en un escaparate turístico, los convocantes llaman a acudir de “riguroso luto” para reivindicar que “Madrid nos pertenece”.
Una marcha fúnebre por el barrio
El cortejo arrancará a las 18.00 horas en la Plaza de la Provincia y recorrerá calles como Bolsa, Carretas, Montera, Fuencarral o Velarde.
A lo largo del trayecto se realizarán paradas temáticas. En la Plaza de la Provincia tendrá lugar el velatorio inicial, centrado en la suciedad.
En la Puerta del Sol se denunciará la situación del sistema sanitario y en la Red de San Luis se reclamará la creación de espacios infantiles.
También habrá reivindicaciones en la Plaza Raffaella Carrà, en la calle Colón con Valverde —sobre vivienda y fondos de inversión—, en la Plaza de San Ildefonso —por el ruido y la ocupación de terrazas— y en la Plaza del Dos de Mayo, donde se protestará por las talas y la falta de arbolado.
Denuncia por las VUT y la pérdida de residentes
Los organizadores cifran entre 15.000 y 20.000 las viviendas de uso turístico ilegales en el distrito, una cifra que, aseguran, supera el parque total de vivienda social de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo.
Según los colectivos, la sustitución masiva de vivienda residencial por alojamientos turísticos ha vaciado edificios enteros y ha debilitado el tejido vecinal, además de favorecer la desaparición del pequeño comercio y la pérdida de espacios públicos.
