Un día en Almagro, o cómo revisitar el Teatro Clásico, museos y arquitectura a menos de dos horas de Madrid
El verano es perfecto para aprovechar y conocer el Corral de Comedias en acción
Si sois fans de las escapadas de un día, este es vuestro artículo. Salir de la rutina y organizar una pequeña salida de Madrid es una manera perfecta de celebrar que es verano. En este caso, centramos la mirada hacia el sur, hacia Almagro.
En la provincia de Ciudad Real, es uno de esos pueblos que conserva su esencia histórica y cultural. Además, en verano esconde un secreto (a voces): es famoso por su Festival Internacional de Teatro Clásico, pero hay mucho más por conocer en este enclave manchego. Te contamos cómo aprovechar al máximo una escapada a esta localidad declarada conjunto histórico-artístico.
Empezar el día en la Plaza Mayor
En España hay algo que hay que visitar sí o sí en cada ciudad: su Plaza Mayor, y en Almagro no es distinto. Nada mejor que comenzar tu ruta por la icónica Plaza Mayor de Almagro, que además, una vez vista, será difícil confundirla con otra debido a su característico color verde.
Aquí se encuentra el Corral de Comedias, el único del siglo XVII que se conserva intacto y en funcionamiento en Europa. Se puede visitar todo el año y asistir a funciones si coincide con tu visita (visitas y entradas para el Corral de Comedias).
Visita cultural: museos y conventos
La visita a Almagro se puede hacer en un día, pero lo mejor es llevar calzado cómodo, ya que hay mucho que ver. La segunda parada puede ser el Museo Nacional del las Artes Escénicas, situado en el Palacio de los Maestres de Calatrava.
La entrada a este museo es actualmente gratuita y, además, se puede combatir el calor con su Refugio Climático, una actividad abierta al público desde el 4 hasta el 27 de julio, perfecta para un descanso.
También merece una parada el Convento de la Asunción de Calatrava, declarado Bien de Interés Cultural. Su iglesia es una maravilla del barroco clasicista y se puede visitar con entrada combinada con otros monumentos locales.
Paseo entre patios y arquitectura tradicional
Aprovecha para perderte por las calles de Almagro y descubrir sus típicos patios manchegos. Algunos están abiertos al público como el Claustro del antiguo Hospital de San Juan, donde también se celebran actividades culturales. También puedes entrar en algunas casas señoriales como el Palacio de los Fúcares, que conserva su esplendor renacentista.
El Palacio de los Fúcares
La Casa‑Palacio de Juan Jédler, también conocida como Palacio o “Almacén de los Fúcares”, es un imponente edificio renacentista del siglo XVI construido por la familia Jedler, vinculada a los banqueros Alemanes Függer que explotaban las minas de mercurio de Almadén. Con fachada de ladrillo, tapial y mampostería toledana, su aspecto de gran caserón albergaba tanto funciones residenciales como de almacenamiento.
Hoy en día este edificio, declarado Bien de Interés Cultural, forma parte de la Universidad Popular y es sede de eventos culturales, hasta ser incluido como espacio escénico del prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.
Su patio, conocido como Patio de Fúcares o de Jedler, es casa de representaciones al aire libre durante el certamen teatral, con capacidad para unos 154 espectadores y una ambientación que evoca el esplendor del Siglo de Oro bajo las estrellas.
Finalmente, en una visita de un día es esencial probar algún plato típico de la zona. En este caso, se recomiendan los duelos y quebrantos, el pisto manchego o el berenjenas de Almagro para abrir boca y cerrar una escapada perfecta.

