Consejos para evitar que la crianza de los hijos sea causa de divorcio en la pareja

En España el 60% de los matrimonios acaban en divorcio. Eso quiere decir que aproximadamente 3 de cada 5 uniones acaban en divorcios y las dos restantes probablemente una de ellas permanece unida debido a precariedad económica.

De media un matrimonio dura 16,5 años y justo después de verano aumentan las demandas de divorcio. Reflexionamos sobre causas y pedimos consejo a Angelica Joya. Psicóloga y Entrenadora de disciplina positiva. Miembro Fundador de la asociación disciplina España y Creadora de Impliquo desde donde realiza acompañamiento grupal e individual a familias, docentes y parejas en su consulta presencia en Barcelona y online.  Es madre de 3 y autora del libro educar sin desesperar de la Editorial Planeta.

¿Cuáles son las causas más comunes de divorcio?

RTA: Dentro del Top 5 de causas más comunes de divorcio en España hay 3 que tiene mucho que ver con nuestro rol de padres y madres. La primera es el alejamiento entre cónyuges debido al estrés que causa la crianza y el trabajo en el día a día. Otra es el desenamoramiento y la última, las diferencias con respecto a la educación.

El problema es que con la llegada de los niños muchas de esas patas fallan. Sobre todo, la de la pasión y la de la amistad.  Yo me encuentro muchísimo en consulta que el nacimiento de lo hijos destapa muchos conflictos alrededor de temas como ¿La familia extensa?, sobre ¿Cómo queremos educar? ¿Cómo distribuimos nuestro tiempo de ocio y de trabajo?  ¿Cómo nos repartimos responsabilidades? e incluso ¿Cómo gestionamos el dinero?

Entonces aparecen pequeños desacuerdos que van “secando” poco a poco esa “planta” que es la relación, a lo que se suma el cansancio y la sensación de urgencia y falta de tiempo con la que vivimos hoy en día. Y nos olvidamos de “regar” la relación al mismo tiempo que esa “tierra” se sigue secando día a día.

P. Aprovechando que eres expertas en Disciplina Positiva y crianza respetuosa vamos a centrarnos en los desacuerdos alrededor de la crianza que es un temazo ¿Qué podemos hacer cuando aparecen desacuerdos en cuanto la manera de educar a nuestros hijos?

RTA: Pues hay muchas cosas que podemos hacer y de hecho en mi libro ‘Educar sin desesperar’ hablo ampliamente sobre esto en un capítulo. Pero si solo pudiera elegir 3 acciones para empezar te diría que:

  1. Centrarte en tu propio proceso en lugar de intentar convencer a otros de que eduquen como tú.
  2. Tener claro que todo lo que te gustaría que tu pareja haga con tus hijos debe recibirlo él o ella primero de su parte.
  3. Llega acuerdos mínimos o traza al menos líneas rojas en un momento de calma.

P. Hablamos de centrarnos en nuestro propio proceso. ¿A qué te refieres?

Intentar educar ya es difícil en sí mismo ahora queremos hacerlo sin gritos y sin amenazas... puede ser aún más difícil sobre todo si eso no fue lo que recibimos de nuestros padres. Así que yo siempre aconsejo a mis clientes que se centren primero en poner su energía en ellos, en ser ellos ese tipo de madre o padre que quieren ser porque si se enfocan en convencer a su pareja muchas veces entran en luchas de poder  que cortan la comunicación y dañan la relación. Y termina siendo contraproducente.

P. Y nos puedes ampliar los otros 2 consejos que nos diste. El dar a nuestra pareja lo que queremos que ellos den a nuestros hijos y lo de los acuerdos.

Por supuesto. El segundo consejo era dar al otro lo que queremos que le dé a nuestros hijos. Porque muchas veces cometemos una gran incongruencia: pretendemos que otros adultos traten con respeto, aliento y conexión a los niños y adolescentes mientras nosotros tratamos de forma irrespetuosa, desalentadora y muy crítica a esos mismos adultos. Muchos lo hacemos de forma casi inconsciente. Caemos en dicha incoherencia movidos por el afán de ayudar, compartir y convencer, o por la indignación o la impotencia que nos generan determinadas situaciones, y es perfectamente comprensible. Yo me he sentido y me sigo sintiendo así muchas veces a lo largo de una semana cualquiera.

En estos casos, te invito a que recuerdes: si alguien se siente bien, se comporta bien. Es decir, que, si un adulto se siente juzgado o incapaz, no tendrá fuerza para contemplar la posibilidad de un cambio y muy difícilmente escuchará lo que tienes que decir o verá los beneficios de lo que tú haces. Por este motivo, respeta a tu pareja del mismo modo que te gustaría que ella respetase a tu hijo.

Y también centrarnos en cultivar la relación de pareja aunque sea con un pequeño gesto como saludar a tu pareja cada vez que llega a casa o cuando le ves por primera vez en la mañana (dejar lo que haces y parar 2 min para mirarle a los ojos y tener un contacto físico cariñoso).

P. Y ¿Sobre qué temas aconsejas pactar o trazar líneas rojas?

Eso es algo muy personal en cada familia, pero si tuviera que decir los temas que más salen en consulta serían en cuanto ACUERDOS MINIMOS alrededor de temas como:

- Pantallas (tiempo, lugares y modos de uso),

- Hábitos de estudio o rutinas para acostarse y levantarse (horarios aproximados, qué adulto acompaña, qué grado de autonomía se promueve y cómo, etcétera), Manejo del dinero y del tiempo libre de todos los miembros de la familia.

- Normas en cuanto a alimentación (qué, cuándo y cómo se come en casa)

Aunque cuando la relación no pasa por su mejor momento o los estilos educativos son extremadamente opuestos a veces ni siquiera es posible llegar a esos acuerdos así que es muy necesario, al menos, trazar líneas rojas que nos den un marco de acción. Cada familia tiene sus propias líneas rojas, pero para empezar podría ser:

- No pegar, insultar o humillar;

- Evitar posicionarse abiertamente en contra del otro miembro de la pareja delante de los niños;

- No criticar al otro miembro de la pareja en presencia de los niños;

- No aliarse con los hijos para mentir al otro progenitor;

- Evitar cargar a los niños con responsabilidades de los adultos.

P. Dijiste que tenías un libro. Cuéntanos qué podemos encontrar en ese libro y cómo podemos adquirirlo.

Se llama ‘Educar sin desesperar’ de Editorial Planeta y ahora mismo está en preventa en todas las plataformas de venta y a partir del 30 de agosto saldrá en librerías.

Es una guía práctica donde exploro las preguntas más recurrentes que me encuentro en consulta y doy respuesta de una manera práctica, pero también profunda.  Hablo sobre como cultivar la autoestima sana, sobre relaciones sociales, hermanos, límites y normas, faltas de respeto, responsabilidad y estudios, cooperación en casa, gestión de las diferencias educativas con la pareja, abuelos, colegio e incluso hay un capítulo sobre adolescencia.