Vecinos de Madrid piden reabrir El Retiro en plena ola de calor: “No podemos cerrar los espacios que más alivio ofrecen”

La Asociación Vecinal de Retiro Norte ha iniciado una campaña en la plataforma Decide Madrid para modificar el protocolo del Ayuntamiento que ordena cerrar El Retiro y otros grandes parques en los días de calor extremo. A su juicio, esta medida es contraproducente en un momento en el que estos espacios verdes son más necesarios que nunca para aliviar las altas temperaturas.

Según datos del primer semestre de 2025, los grandes parques madrileños permanecieron cerrados hasta 25 días debido a este protocolo activado por riesgos meteorológicos. “Es un sistema desfasado que perjudica a la ciudadanía y al entorno económico y social del parque”, denuncia la asociación.

¿Qué parques se ven afectados?

Además de El Retiro, este protocolo de cierre se aplica también en:

  • El Capricho

  • Jardines de Sabatini

  • Rosaleda del Parque del Oeste

  • Juan Carlos I

  • Juan Pablo II

  • Quinta de la Fuente del Berro

  • Quinta de los Molinos

  • Quinta Torre Arias

¿Por qué proponen el cambio?

Desde el colectivo vecinal argumentan que el cierre de estos parques no solo priva a los vecinos de refugios climáticos esenciales, sino que también tiene repercusiones negativas en la movilidad, la economía local, la oferta cultural y el bienestar general.

“El protocolo nació por motivos de seguridad, pero los parques no pueden seguir cerrando justo cuando más falta hacen”, señala el comunicado. La asociación exige una revisión urgente del protocolo y propone mejoras estructurales, vigilancia cualificada y prevención activa, en lugar de cierres generalizados.

¿Qué busca la iniciativa?

La propuesta, que ya suma más de 400 apoyos, necesita alcanzar el 1% de personas mayores de 16 años empadronadas en Madrid (28.413 firmas) para que el Ayuntamiento esté obligado a someter la cuestión a consulta ciudadana.

Argumentos del colectivo

En su argumentación, los vecinos de Retiro Norte destacan que:

  • El cierre dificulta el acceso de peatones y ciclistas.

  • Se pierden miles de horas productivas por trayectos más largos.

  • Afecta al turismo, hostelería y eventos como la Feria del Libro.

  • Interrumpe la actividad de centros culturales y bibliotecas.

  • Madrid proyecta una mala imagen entre sus visitantes.

  • Se priva a los ciudadanos de refugios naturales contra el calor.

“Los parques no deben ser cerrados por sistema —afirma la asociación—, sino gestionados con responsabilidad, recursos y criterios técnicos. Son un derecho público y una necesidad vital en un contexto de emergencia climática”.