‘Tío Vania’ la comedia trágica de Chéjov en el Fernán Gómez: “necesitas ser más persona que actor porque los personajes están llenos de contradicciones"
Hasta el 28 de enero se podrá disfrutar de esta función en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, dirigida por Juan Pastor y bajo la batuta de la compañía teatral GuindaleraLa actriz María Pastor y el actor Alejandro Tous inciden en la importancia del público joven así como en lo complicado que es llevar a cabo funciones como la que estrenan este jueves: "Proyectos como este necesitan espacios y necesitan de ayuda por parte de las instituciones"
Este jueves 18 de enero se estrena en el Teatro Fernán Gómez la obra Tío Vania por la compañía Guindalera y dirigida por Juan Pastor. Esta obra del dramaturgo ruso Antón Chéjov, destaca por la presencia del sentido del humor entremezclado con el pudor, la economía de medios, el hastío y la melancolía rutinaria de cada uno de los personajes.
La acción dramática se desarrolla en una hacienda que pertenece al matrimonio de Serebriakov, un profesor universitario retirado que nunca destacó en su profesión docente, aunque hizo creer a todos sus allegados lo contrario, y su primera esposa. En esta ubicación convivirán varios personajes que entretejen sus vidas y sus sentimientos más profundos. Todo ello desemboca en un ambiente tenso que se alarga en el tiempo, en donde la vida cotidiana continúa.
Por ello, tanto el director, Juan Pastor, como María Pastor, actriz que interpreta a la bella y enigmática Elena, la segunda esposa de Serebriakov, consideran que la mejor forma de resumir esta obra es que a través del género de la comedia se refleja el sentido trágico de la vida y, por ende, de sus personajes.
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Sobre la obra y Chéjov
Tío Vania es una de las grandes obras de Chéjov y junto con Tres hermanas, La gaviota y El jardín de los cerezos forman el gran legado de este autor. Se publicó en 1899 y se estrenó en 1900 bajo la dirección de Stanislavski. La temática recurrente del dramaturgo ruso es intentar plasmar el deterioro de la vida a través de sentimientos como el hastío, el hartazgo o la conformidad. Sin embargo, este deterioro no se muestra -aparentemente- de forma directa.
“Leer a Chéjov es muy complicado porque todo está en lo escondido, en lo que esconden los personajes, en la elaboración del subtexto”, informa la actriz María Pastor.
En muchas ocasiones la acción dramática se encuentra sumergida en los sentimientos de cada uno de los personajes, en donde la descripción de los mismos es un elemento clave.
Tío Vania se siente hastiado de una existencia mediocre en la finca, Sonia se siente hastiada de sufrir por un amor no correspondido, Elena lamenta el hastío de un matrimonio sin amor a quien sacrificó sus energías. Ástrov sufre el tedio de ser médico rural esperando un cambio de fortuna que nunca llega, y el mismo Serebriakov se retira a la finca al estar harto de su mediocridad profesional en la ciudad. Es a través de este sentimiento de hartazgo y fastidio donde se genera el conflicto entre los protagonistas y donde la acción se crea.
Mientras María Pastor explica la importancia de su personaje, Elena, hace hincapié en que Chéjov “no condenaba, ni redimía a ningún personaje, simplemente veía las cosas desde cierta perspectiva y con cierta distancia”. Es esto lo que produce que situaciones trágicas se acaben convirtiendo en “ligeramente cómicas”. “La comedia llega cuando alguien lo está pasando peor que tú, cuando ves la decisión tan mala que está tomando ese personaje”, añade Alejandro Tous, actor que interpreta al doctor Ástrov.
La rutina y lo cotidiano
Aunque lo rutinario y lo cotidiano parezca aburrido, arduo o que no interesa, Chejóv quiso darle una vuelta a este pensamiento y fijarse en estos detalles cotidianos que pasan desapercibidos. Juan Pastor y la dirección de esta Tío Vania pretende ser lo más fiel al texto en el Fernán Gómez con ciertos aires de frescura. Así nos lo hace saber su hija María. Por ello, se pretende tratar la belleza de lo cotidiano y su profundidad: “Esto es lo más complejo como actor en Chéjov”, indica Tous. A lo que añade que “para interpretar a Chéjov necesitas ser más persona que actor porque los personajes están llenos de contradicciones, son profundos, son complejos y la acción no se ve a simple vista sino que está en lo escondido”, finaliza el actor.

Compañía Guindalera
Para María Pastor este estreno es especial: “Nosotros en Guindalera hemos hecho varios Chéjov, pero tengo la sensación de cerrar un círculo. Hay un trabajo de investigación muy concreto que ahora tengo la sensación de que culmina porque mi padre (el director) tiene 80 años, mi madre también está involucrada en la producción, en la ambientación y el vestuario”.
Una obra como esta merece ser bien trabajada. Así nos lo han hecho saber ambos actores, que consideran que sin cierta conciencia e investigación es una obra ardua de interpretar y de entender.
“Chéjov exige una enorme honestidad y una enorme verdad en el escenario. Y digo verdad, no verosimilitud. Hay una enorme diferencia entre ambos conceptos y Chéjov exige verdad, o sea, no que parezca verdad, sino que sea verdad y eso mi padre lo sabe”, informa María Pastor. A lo que Alejandro Tous añade que Pastor tiene “un radar para distinguir claramente lo que es verdad o lo que parece ser verdad”. Por este motivo, se siente afortunado de poder trabajar bajo la batuta de la compañía Guindalera: “aquí trabajamos con muchísima muchísima profundidad, te hablo de cada coma de cada frase. Y además, Juan nunca te dice cómo hacerlo, sino que te plantea preguntas y tú mismo vas encontrando el camino que él te va abriendo y tú lo vas eligiendo. A pesar de lo que pueda parecer, es un trabajo muy profundo y muy intenso”, finaliza Tous.
Situación actual del teatro
Mientras María Pastor y Alejandro Tous comentan lo ilusionados que están con el estreno que tendrá lugar este jueves a las 20h en el Fernán Gómez, aprovechan la oportunidad para dejar claro lo que cuesta realizar obras tan “artesanales” como esta: “Proyectos como este necesitan espacios y necesitan de ayuda por parte de las instituciones”, incide la actriz.
Por esta razón mencionan la importancia de la cultura en nuestra sociedad como motor de cambio y aprendizaje. Así como la relevancia de que este tipo de cultura sea consumida por la población más joven.
Para finalizar, ambos actores reivindican la idea de que el teatro sigue funcionando “de boca oreja” y por esta razón es importante que los teatros públicos tengan cierta “responsabilidad de cuidar el tejido teatral de su país que debería pagar a las compañías por caché, pero no es así, sino que vamos a taquilla, nos la jugamos”.
Hasta el 28 de enero se podrá disfrutar de esta función en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, dirigida por Juan Pastor y bajo la batuta de la compañía teatral Guindalera.