NOS VAMOS AL CINE

‘Márgenes’, el festival que apuesta por la libertad creativa presenta ‘Algo nuevo, algo viejo y algo prestado’

En su catorceava edición, el festival madrileño incluye la película de Hernán Rosselli
Imagen del exterior de la Cineteca de Matadero con el carel del Festival 'Márgenes'.
Imagen del exterior de la Cineteca de Matadero con el carel del Festival 'Márgenes'.

La película fue estrenada en el festival de cine de Cannes 

Navegando entre la ficción y la realidad, entre el pasado y el presente, entre VHS, cámaras de seguridad y cinematográficas, Hernán Rosselli nos introduce en el seno de una familia trabajadora en los suburbios de Buenos Aires convirtiendo a sus protagonistas en una suerte de versión femenina de Los Soprano. La película fue estrenada en el festival de cine de Cannes dentro de la Quincena de Cineastas este pasado mayo. Ahora aterriza en Márgenes como parte de su sección oficial.

Alejandra Cánepa y Maribel Felpeto –madre e hija respectivamente– son el epicentro de este relato contado a través del tiempo mediante numerosas imágenes de archivo de la propia familia, las cuales le ceden al director gracias a la relación vecinal que les unía en la infancia de Rosselli. Todo este material se entrelaza con imágenes actuales para armar una historia ficticia que engancha al espectador de manera ascendente. 

El Festival de Cine Internacional de Madrid apuesta con esta película por la reivindicación de nuevas formas de hacer cine, donde el material de archivo coge un protagonismo al que estamos acostumbrados más en lo documental que en la ficción. Esto es precisamente uno de los puntos fuertes de Algo nuevo, algo viejo y algo prestado; la línea que separa realidad y ficción está altamente difuminada y esa es una de las grandes bazas del director. Todo el rato lleva al planteamiento de si realmente la historia de los Felpeto puede haber sido así o está completamente manipulada por su director para contar una historia nueva a través de imágenes reales. Y de esta manera, su título se presta a una libre interpretación: algo nuevo (la vida inventada de los Felpeto), algo viejo (la historia real de la familia) y algo prestado (el material de archivo). 

Resulta especialmente interesante ver cómo en este tipo de negocios históricamente asociados a lo masculino, la historia nos presenta a una mujer a la cabeza tras la muerte de su marido. Una de las escenas más potentes a la par que cómicas es precisamente la de Alejandra Felpeto pidiéndole explicaciones a un hombre al sentir amenazado su territorio de apuestas por otra banda del barrio contiguo. Destaca por la entereza de la matriarca y la manera de manejar al individuo desde una postura casi maternal, muy alejada de la violencia y frialdad a la que se nos tiene acostumbrados en el cine las numerosas películas de mafias o gánsteres.

Este protagonismo femenino en espacios naturalmente masculinos le da al film una visión única que se humaniza y entrecruza con el día a día de Maribel, una joven que hace malabares entre su vida profesional y personal, atormentada en ambos por la alargada sombra de su difunto padre, quien dejó en ella un mar de dudas y un profundo vacío. Ella es la encargada de narrarnos el pasado de su entorno para entender el punto en el que está ahora mismo, indagando así en su contexto personal y familiar. 

Reflexiones sobre la familia

El film de Hernán Rosselli nos deja con numerosas reflexiones sobre la familia y los lazos que nos unen, la realidad y la ficción y, sobre todo, la necesidad de conocer nuestro pasado. Este ejercicio cinematográfico que respira el mismo aura de la aclamada Aftersun (Charlotte Walls, 2022) resulta exitoso y original, invitando al espectador a colocarse en una posición voyerista que le coloca en la película como un participante más de ella. La constante intercalación de distintos tipos de grabación enriquece un relato que parece simple en su planteamiento pero que resalta en su forma. 

La película fue estrenada en la Cineteca de Madrid en Matadero el pasado 27 de noviembre dentro del festival Márgenes, el cual tiene lugar en diferentes espacios madrileños desde el 22 de noviembre hasta el próximo día 30 con un amplio repertorio de largometrajes y cortometrajes. Márgenes es siempre una propuesta diversa e interesante para acercar al público general un cine más introspectivo y artístico al cual seguir la pista.