Eduardo Guerrero estrena en Teatros del Canal su nueva alegoría flamenca entre el sueño y la vigilia

23 ene 2026 a 25 ene 2026
Teatros del Canal
Teatro
El artista flamenco Eduardo Guerrero baila entre la vigilia y el sueño El manto y su ojo en Teatros del Canal.

El bailaor y coreógrafo Eduardo Guerrero, uno de los referentes del flamenco de vanguardia, presenta en Teatros del Canal su nuevo espectáculo El manto y su ojo, una pieza que transita entre la vigilia y el sueño.

El montaje, estrenado en el Festival de Jerez en marzo de 2025, permanecerá en cartel en Madrid desde este viernes hasta el domingo, según ha informado la Comunidad de Madrid.

Una danza que nace entre el sueño y la vigilia

La obra sitúa en escena a un bailaor que despierta con la sensación de haber soñado que dejaba de existir. Desde ese estado de abandono entre el dormir y el estar despierto surge una danza simbólica que recorre distintos palos del flamenco.

En el espectáculo aparecen estilos como los tangos-rumba, mariana, seguiriya, toná y tangos, que articulan un viaje interior marcado por la fragilidad y la búsqueda de sentido.

Una alegoría inspirada en María Zambrano

Guerrero define El manto y su ojo como una alegoría flamenca “sobre la urgencia de volver a sentir, de perderse, de asombrarse”. La propuesta se inspira en el pensamiento de María Zambrano, especialmente en su defensa del sueño, la interioridad y la razón poética.

Para el creador, esta pieza es una respuesta sensible frente a un mundo “hipervisibilizado y gobernado por el artificio tecnológico”, donde el deseo y la atención han sido capturados por las pantallas.

Las Cobijadas como símbolo de resistencia

Uno de los ejes simbólicos del montaje es la figura de las Cobijadas de Vejer de la Frontera, encarnadas en escena por seis cantaoras. Estas mujeres cubrían su cuerpo con manto y saya, dejando visible solo un ojo, para ocultar su identidad y disfrutar de una libertad negada por las normas de su tiempo.

Esta tradición, vigente hasta 1936 y recuperada décadas después, se remonta a los siglos XVI y XVII y fue común en los pueblos de la Janda y el Campo de Gibraltar. Para Guerrero, las cobijadas representan la resistencia y la invitación a “mirar con un ojo la realidad y con el otro el interior”.

Un equipo artístico de primer nivel

La coreografía dialoga con la guitarra de Pino Losada y las voces de Pilar Sierra, Samara Montañez, Lincy, Alicia Morales, Julia Acosta y Mariana Collado.

La música original está firmada por Luis de Perikín y el propio Losada, con espacio sonoro de Bruno Gonzáles, dirección de Rolando San Martín, diseño de luces de Rafael Gómez y vestuario de Paloma de Alba & CRIN Escénica.

Quince montajes y una trayectoria internacional

El manto y su ojo es el decimoquinto montaje de Eduardo Guerrero, creador de propuestas como Desplante, Debajo de los pies o Pulso libre.

Formado en danza desde los seis años, se consolidó junto a maestros como Mario Maya, Antonio Canales y Manolo Marín, y ha formado parte de compañías de figuras como Eva Yerbabuena, Rocío Molina o Javier Latorre, actuando en escenarios como el Teatro Bolshói de Moscú o el Museo Guggenheim de Nueva York.