La Veronal y Diego Garrido completan con sendos estrenos la programación del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid
Morau abordará el fin de la existencia en un espectáculo en colaboración con el Reina Sofía y Garrido reflexiona sobre suicidio y salud mental
El nuevo espectáculo de la compañía catalana La Veronal que dirige Marcos Morau, Totentanz-Morgen ist die Frage, y el debut como director teatral de Diego Garrido con Violencia, completarán la programación de la 42ª edición del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, que se celebra del 6 al 30 de noviembre.
El primero es un espectáculo que recupera el ritual medieval de la danza para abordar el fin de la existencia en la sociedad actual y que se podrá ver por primera vez en España en un espectáculo desarrollado en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
📅 9-10 NOV, 13h y 18h | TOTENTANZ - Morgen ist die Frage. Marcos Morau reinterpreta la "danza de la muerte" medieval para explorar la finitud humana.
— Museo Reina Sofía (@museoreinasofia) November 5, 2024
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En cuanto al segundo, estreno absoluto que acoge el Festival de Otoño, supone el debut en la dirección teatral de Garrido con una adaptación de la película Mass, del estadounidense Fran Kranz, donde se reflexiona sobre el suicidio y la salud mental, informa la organización.
Además, la compañía japonesa Yamato ofrecerá una función de su espectáculo de percusión Tenmei en Teatros del Canal el 17 de noviembre, ampliando su presencia dentro del Festival ya prevista en cuatro localidades en colaboración con la Red de Teatros de la Comunidad de Madrid.
Totentanz-Morgen ist die Frage y Violencia se suman a una programación compuesta por 27 espectáculos, que forman un mapamundi heterogéneo de la escena más internacional, desde Canadá a Japón, desde Noruega a Colombia o desde Australia a Portugal, invitando al público a experimentar un viaje por la creación artística de la más alta calidad y a vivir un encuentro entre las culturas escénicas de Oriente y Occidente, una edición, además, dedicada a su fundadora, Pilar de Yzaguirre, quien vuelve a ponerse al frente del festival.
Morau y La Veronal
En su regreso al Festival de Otoño, el coreógrafo español de mayor proyección internacional Marcos Morau se asoma al abismo de la muerte en Totentanz-Morgen ist die Frage, un espectáculo que se presenta en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde podrá disfrutarse el 9 y 10 de noviembre.
Al frente de la compañía que fundó en 2005, La Veronal, el Premio Nacional de Danza en 2013 evoca bajo formas contemporáneas el ritual de la danza de la muerte que se practicaba en la Edad Media.
Para su nueva creación ha pensado en un lugar no teatral, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde tomará forma la concepción escénica de La Veronal, una aleación entre la danza, la imagen, lo literario y la música.
En los tres espacios que propone Totentanz-Morgen ist die Frage: uno para la proyección de un vídeo, otro para una instalación y el tercero para una performance, se involucrará desde el principio a los espectadores en una especie de sesión de espiritismo, "inquietante pero ridícula", como la define Roberto Fratini, autor de la dramaturgia de la obra. Más de cinco siglos después, la danza de la muerte vuelve, por tanto, a convocar a los seres humanos.
El hijo muerto
Para Diego Garrido, Violencia (Teatros del Canal, 12 al 15 de noviembre) es su debut teatral. Estudiante de cine en Los Ángeles durante 2018 y 2019, y formado en derechos humanos y estudios de raza y género en Nueva York, ha escogido una película en torno al suicidio y la salud mental para estrenarse como director escénico: 'Mass', que el norteamericano Fran Krans escribió y dirigió en 2019.
"Cuando fui a verla al cine no pude parar de pensar que era una película muy necesaria", señala el joven Garrido, quien se puso en contacto con Krans para pedirle los derechos de adaptación del filme al teatro.
La obra presenta a los padres de un hijo muerto en un tiroteo en un instituto, que se reúnen seis años después de la tragedia con los padres del autor de los disparos, un joven que se suicidó tras el suceso. En este encuentro, los cuatro progenitores afrontan el tramo final del duelo por la muerte de sus hijos.
El meollo de Violencia es una crítica a un sistema que está destrozando a los más jóvenes y su salud mental a través de discursos de odio en las redes y el fácil acceso a las armas. Todo se expresa en esa conversación a cuatro, donde los padres sacan de sí mismos la culpa, la rabia, el dolor, el shock y el perdón final.
Para Garrido lo más importante de esta obra "es cómo los personajes buscan responsables directos, pero acaban por entender que a veces el problema es estructural, y que ningún sentido tiene señalar a un individuo en concreto, sino a la estructura que los sostiene a todos".
Tenmei, por su parte, refleja la tradición japonesa del grupo Yamato, basada en la percusión de 40 tambores taiko, de carácter sagrado. Con ella, busca lograr una estrecha conexión con el público. "Con nuestra percusión -afirman sus componentes- queremos transmitir el ritmo del latido del corazón, la sonora esencia de todos los seres vivos".
