El fin de Fortuny marca un cambio en el ocio nocturno de Madrid tras su cierre definitivo
El emblemático palacete de Chamberí pone fin a su historia tras décadas como referente del ocio de lujo
El mítico Fortuny Home Club ha cerrado definitivamente sus puertas en Madrid tras perder la propiedad del inmueble, poniendo fin a décadas como uno de los espacios más exclusivos de la noche madrileña.
El cierre, ejecutado tras un procedimiento judicial que culminó con la entrega del inmueble a un nuevo propietario, simboliza además el cambio de modelo que vive el ocio nocturno en la capital.
Un cierre marcado por la vía judicial
El pasado lunes, un juzgado de Primera Instancia practicó la diligencia de lanzamiento y formalizó la entrega del título de propiedad al nuevo dueño del palacete, ubicado en el distrito de Chamberí.
El edificio, un palacete del siglo XIX en el barrio de Almagro, había pasado a manos de otro propietario en 2022 tras un proceso de ejecución hipotecaria que ha terminado provocando el cierre definitivo del negocio.
Un icono de la ‘jet set’ madrileña
Durante años, Fortuny fue punto de encuentro de empresarios, celebridades y figuras internacionales, consolidándose como uno de los templos del ocio nocturno de lujo en Madrid.
Por sus salas pasaron rostros conocidos como Brad Pitt, en un espacio que combinaba salones elegantes, reservados privados y una cuidada propuesta gastronómica y de coctelería.
El local, inaugurado a finales de los años 90, contaba con más de 1.100 metros cuadrados distribuidos en varias plantas y un reconocido jardín-terraza.
El declive y los últimos años
En su última etapa, el espacio se reinventó como un concepto multidisciplinar con diferentes ambientes como Morris Club, Henriette Cocktail Bar o el Jardín de Fortuny.
Sin embargo, su actividad se vio afectada recientemente por problemas administrativos, como la orden de clausura del jardín dictada por el Ayuntamiento tras incumplimientos de licencia.
Una noche madrileña en transformación
El cierre de Fortuny se suma al de otras salas emblemáticas como Pacha Madrid, Joy Eslava o Macumba Madrid, que marcaron distintas etapas del ocio nocturno en la ciudad.
En paralelo, emergen nuevos espacios como Giselle Dinner Club, Lula Club, Castellana 8 o Moli's Club, que apuestan por formatos híbridos que combinan gastronomía, espectáculo y música.
El adiós a Fortuny no solo supone la desaparición de un local emblemático, sino también el reflejo de una nueva etapa en la forma de entender la noche en Madrid.
