Avanzan las obras de restauración de la Iglesia San Millán y San Cayetano
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, ha visitado el avance de los trabajos de restauración de la Iglesia San Millán y San Cayetano, un inmueble declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1980 que está situado en la calle Embajadores, en el castizo barrio de Lavapiés de la capital.
El Ejecutivo regional ha invertido en la recuperación de este emblemático edificio de estilo Barroco del siglo XVIII más de 1,5 millones de euros desde 2018.
A lo largo de este año, las intervenciones han afectado a la fachada norte, situada entre la iglesia y los bloques de vivienda de la calle Abades, que incluyen la única linterna original existente que se salvó del incendio durante la Guerra Civil.
Obras en julio
Precisamente, en este mes de julio se ha realizado un estudio del interior del edificio con georradar para obtener información e identificar posibles acciones futuras.
Durante la visita, el consejero madrileño ha destacado el compromiso del Ejecutivo regional con la conservación del rico patrimonio histórico-cultural de Madrid. «La rehabilitación de los edificios históricos es, sin duda alguna, una de las prioridades fundamentales del Gobierno de la Comunidad de Madrid y de esta Consejería», ha remarcado.
Una restauración que arrancó en 2018 y que se ha prolongado durante estos años, un tiempo que De Paco «da por bien empleado» cuando es para que el patrimonio se abra a la ciudadanía y convierte «una calle o una ciudad todavía más excelsa de lo que es».
«Las obras siempre nos causan perjuicios, siempre nos causan molestias pero todo se acabará poco a poco y simplemente hay que pensar en lo que se tardó en construir. No menos de cuatro arquitectos pasaron en la historia de su construcción, pero aquí la tenemos y la restauramos despacio, pero la restauramos seguro», ha subrayado.
Iglesia San Millán y San Cayetano
De amplias dimensiones, es de planta de cruz griega coronada por una gran cúpula sobre tambor y pechinas y rematada por una esbelta linterna que permite la entrada de luz.
La construcción de la Iglesia de San Millán y San Cayetano, antiguo convento de Nuestra Señora del Favor, comenzó en 1669 bajo las directrices del arquitecto Marcos López, al que siguieron José de Churriguera y Pedro de Ribera, y finalizó hacia 1761 con Francisco de Moradillo.
Desde 1822 y hasta que Fernando VII lo cedió a los frailes de San Gil, permaneció vacío. Los decretos desamortizadores transformaron en viviendas las estancias del convento salvo la Iglesia de San Cayetano, que permaneció abierta al culto, a la que en 1869 se trasladó también la Parroquia de San Millán.
Durante la Guerra Civil el edificio fue incendiado causando la destrucción del interior y se reinauguró en 1962 gracias a la constitución de una comisión integrada por eclesiásticos y laicos, de la que formó parte la Duquesa de Alba.