SoMaMFyC pide a Sanidad una "planificación realista" en centros 24H y responsabilidades políticas por insinuar boicot
La Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria, SoMaMFyC, y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, semFYC, han reclamado este miércoles a la Consejería de Sanidad una "planificación realista" para la atención urgente extrahospitalaria en la región, con los medios y recursos suficientes, así como que se asuman responsabilidades políticas por responsabilizar a los sanitarios de la situación.
En un comunicado, han advertido que "la deficitaria gestión de la Sanidad en la Comunidad de Madrid está cercana a un punto de quiebra que implicará riesgos crónicos en la seguridad y las garantías clínicas de atención a los pacientes y al conjunto de profesionales sanitarios".
En este sentido, han recalcado que el modelo de los 80 centros de atención 24 horas "es un ejemplo más de improvisación de la Consejería, que ha contado con el rechazo frontal de los profesionales sanitarios", y han recordado que se ha llevado a cabo "sin contar con una plantilla suficiente para cubrir todos los puntos asistenciales y bajo acusaciones por parte de los dirigentes y gestores de la Comunidad de Madrid de boicot por parte de los profesionales sanitarios, una vez esto se ha puesto en marcha".
Al hilo, ha subrayado la "gravedad extrema" de las acusaciones vertidas hacia los profesionales por parte de la Consejería de Sanidad, "que ha llegado a tildar de boicot al hecho de que una parte importante de la plantilla haya enfermado como resultado de la inadecuada y equivocada gestión de recursos humanos por parte del citado ente público".
"Asimismo, estas declaraciones cobran especial gravedad cuando afectan a un acto médico como es la incapacidad laboral temporal (IT) a la que todos los ciudadanos tienen derecho tras la pertinente valoración de un facultativo. Como referentes sociales, la clase política debe promover la confianza en la relación sanitario-paciente, base fundamental de la Atención Primaria y el Sistema Nacional de Salud", ha remarcado.
Todo ello ante un "caos organizativo y asistencial e insatisfacción entre pacientes y profesionales" que ha afectado también a cargos "que ocupan puestos en estructuras jerárquicas superiores, que se han visto incapaces de responder de forma eficaz a los innumerables incidentes acontecidos desde entonces".
AGRESIONES A SANITARIOS
Además de oponerse a esta reorganización "por las carencias y la inseguridad asistencial que representa", han trasladado su "especial apoyo hacia las personas profesionales agredidas en los últimos días en el ejercicio de su labor en tan difícil situación", algo que condenan como "cualquier forma de violencia hacia los trabajadores sanitarios".
En este contexto, y aunque les parece "necesaria" una reorganización de la urgencia extrahospitalaria, desde la Junta Directiva de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC) y la Junta Permanente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, semFYC, ven "fundamental para poder alcanzar una solución negociada y satisfactoria a la inaceptable situación actual" que se lleve a cabo una planificación realista de la capacidad asistencial de la que se dispone con el personal de los antiguos SAR y SUAP junto con plantilla voluntaria de Atención Primaria (AP).
"Todo ello se debe gestionar teniendo en cuenta tanto las prioridades asistenciales como los entornos más aislados y con menos recursos, así como la disponibilidad de profesionales sanitarios en cuanto a lugares, turnos y condiciones laborales. Es importante garantizar que la cobertura de los PAC no suponga una merma en la capacidad asistencial y docente de AP", han defendido.
En esta línea, exigen una adecuada planificación y dotación de los recursos materiales necesarios en los PAC y reclaman a la Consejería un "reconocimiento expreso" del trabajo realizado por los profesionales de AP y PAC "y la asunción de responsabilidades políticas en torno a la emisión de información en contra de los mismos, que puede haber generado un clima de crispación y animadversión en algunos sectores de la población".
También reclaman la "búsqueda de alternativas formativas para los residentes de Medicina Familiar y Comunitaria que garanticen el cumplimiento de su programa formativo, con adecuada supervisión, y de sus condiciones laborales".
Finalmente, han reiterado su "disposición a colaborar para asegurar la asistencia de calidad que la ciudadanía merece, garantizando la seguridad y el respeto a los profesionales sanitarios".