Sanidad impondrá este miércoles el uso obligatorio de la mascarilla en centros sanitarios y hospitales en toda España
El Ministerio de Sanidad impondrá este miércoles el uso obligatorio de la mascarilla en centros sanitarios en toda España para igualar la protección frente a los virus respiratorios de todos los ciudadanos y amparar jurídicamente a las comunidades que ya la han implantado. Así lo han informado fuentes del departamento que dirige Mónica García, que especifican que lo hará mediante una declaración de actuaciones coordinadas regulada por el artículo 65 de la ley de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, y que "obliga a todas las partes" incluidas en ella.
Este miércoles es cuando acaba el plazo para que las distintas autonomías analicen la propuesta que ayer lunes les ha trasladado el Ministerio de retomar el uso obligatorio de mascarilla en centros sanitarios, que hasta ahora solo han aceptado seis: Cataluña, Comunidad Valenciana, Aragón, Murcia y, desde hoy también Canarias y Asturias.
Y es que el fin de las Navidades han traído consigo no solo la vuelta a la rutina, sino también un aumento considerable de casos de gripe y Covid. Una de las consecuencias directas de esta situación es la aglomeración de gente en Urgencias y en la Atención Primaria en general. Por ello, se ha estado barajando, desde el Gobierno y Comunidades, la vuelta y obligatoriedad -o no- del uso de las mascarillas.
Esta medida esta causando mucha controversia dentro del sector político y las comunidades. Sin embrago, Paulino Cubero González, médico de familia en el Centro de Salud General Ricardos de Madrid, ha defendido este pasado lunes que el uso de mascarilla es un método «muy eficaz» para evitar la propagación de virus respiratorios como el de la gripe, con un aumento de casos que no entra en lo excepcional.
Lo excepcional en este caso es que la mayoría de casos son de gripe A
La situación epidemiológica en estos momentos es «parecida a la habitual todos los años» cuando hay un repunte de gripe, con la particularidad de que la mayoría de los casos son gripe A, con lo cual «está siendo quizás con más intensidad algunos síntomas y en algunos pacientes», ha explicado el también representante de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SemFYC).
«Es algo a lo que estamos acostumbrados. A diferencia de la epidemia del coronavirus, que fue algo totalmente inesperado, esto es algo previsible y algo que necesita que se tomen medidas de información, de promoción y de prevención desde las autoridades para que no estemos todos los años con el mismo problema de saturaciones de los centros de salud y de las urgencias», ha explicado en declaraciones a Europa Press Televisión.
Según ha indicado, al haberse adelantado el pico de infección por gripe a las fechas navideñas, ha tenido un impacto mayor por las reuniones sociales y familiares, que hacen que «hacen que la propagación se multiplique mucho más que en cualquier otra fecha».
«El sentido común, creo que deberíamos haber aprendido, sobre todo con el Covid-19, es algo muy importante», ha indicado el doctor para aplaudir este tipo de comportamientos responsables.
La mascarilla es "algo muy eficaz"
En este sentido, ha defendido que la mascarilla «se ha demostrado como algo muy eficaz» para evitar el contagio. «Ese es el mensaje también que debería estar mandando el Ministerio a las Comunidades. Que todos los pacientes que tengan síntomas usen ellos la mascarilla. Esa es la mejor medida de prevención», ha indicado el también representante de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME).
También han incidido en que los grupos vulnerables como son las personas mayores, los pacientes con enfermedades y los profesionales sanitarios deberían «extremar su uso», sobre todo cuando estén en contacto con pacientes que tienen síntomas respiratorios.
Sanidad y Comunidades Autónomas no acuerdan el uso obligatorio de las mascarillas
A pesar de que, finalmente desde Sanidad se ha establecido la obligatoriedad de las mascarillas en Hospitales y Centros de Salud y de que, de forma paralela, es una medida apoyada y respaldada por el sector sanitario, se echa en falta la obligatoriedad en residencias o farmacias. Y es que desde el Ministerio de Sanidad no han conseguido llegar a un acuerdo sobre la obligatoriedad del uso de las mismas en estos lugares, tras reunirse este pasado lunes en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).
«Después de la pandemia sufrida, hemos aprendido y no nos resignamos a las cifras pre-pandemia. Desde este Ministerio, vamos a seguir trabajando para minimizar los riesgos y homogenizar la protección de la salud», ha insistido García en declaraciones a los medios, una vez acabada la reunión. Mónica García ha defendido que es una norma «efectiva, de sentido común, avalada por la evidencia científica y que es bien recibida por la población».
La mayoría de las Comunidades prefieren la recomendación
El pasado viernes Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia anunciaron la implantación de la obligatoriedad de las mascarillas en estos centros, otras Comunidades han mostrado su oposición a esta medida, ya que prefieren no pasar de la recomendación. Por otro lado, Aragón, que anunció la obligatoriedad solo para el personal sanitario, ha ampliado su uso también a los pacientes en salas de espera.
En este sentido, Sanidad también ha planteado durante el encuentro del pasado lunes la necesidad de dar «un soporte jurídico», a través de una declaración de actuación coordinada, a todas aquellas comunidades «de diferentes colores políticos» que ya han introducido la mascarilla en sus sistemas sanitarios.
Comunidades en contra
Entre las comunidades que se posicionan en contra de la obligatoriedad de las mascarillas, destacan Castilla y León. Su consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, ha destacado también que la convocatoria de esta reunión «llega tarde». No obstante, ha defendido que la comunidad cuenta desde hace años con planes de contingencia invernal para hacer frente al incremento de casos de patologías respiratorias.
Por su parte, el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, ha asegurado que la obligatoriedad de las mascarillas seguirá para «proteger a las personas vulnerables» hasta el momento en el que la incidencia permita una desescalada.
Sin embargo, coincide con su homólogo de Castilla y León en sus críticas a la reunión de este lunes. Para el consejero, ha sido un CISNS «verdaderamente decepcionante, improcedente e innecesario», porque se ha creado en la población una sensación de alerta que «no se correspondía con la realidad». Según Bancalero, ha generado «incomodidad» y «rechazo» entre todas comunidades autónomas, «de todos los colores».
Madrid mantendrá la recomendación de usar mascarilla en los supuestos contemplados desde que finalizara la pandemia en julio de 2023, es decir, ante síntomas y para personas especialmente vulnerables, y ha censurado que el Ministerio de Sanidad haya adelantado las propuestas y medidas que ha llevado a la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) «a través de canales no oficiales».
De igual forma, País Vasco también ha criticado la falta de criterios técnicos de la reunión. Concretamente, ha lamentado que Sanidad «no ha aportado datos sobre incidencia de enfermedades respiratorias ni evidencias científicas sobre la eficacia de las medidas que ha propuesto», entre las que incluía la «universalización» del uso de mascarillas en centros de salud.
"Enfado generalizado" por parte de las Comunidades
La consejera de Salud de La Rioja, María Martín, ha afirmado que la obligatoriedad de llevar mascarilla en espacios «vulnerables», como centros sanitarios, farmacias, residencias o centros escolares, debe depender de la incidencia de las enfermedades respiratorias, aunque la ve «recomendable».
No ha sentado muy bien el uso de la palabra «colapso» por parte de la ministra, ya que "ni una sola de las comunidades presentes ha reconocido que hubiera habido colapso en el sistema sanitario autonómico correspondiente", ante lo que ha afeado que «se lleva a una alarma innecesaria y ni es real ni es verdad».
Por su parte, la consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Catalina García, también ha mostrado su descontento con la reunión de este pasado lunes. A su juicio, estas decisiones deben tomarse en primer lugar en la Ponencia de Alertas y en la Comisión de Salud Pública, donde se elabore un documento donde se establezcan niveles de alertas o indicadores, entre otros, para posteriormente ser avalado en el Consejo Interterritorial. Por este motivo, Andalucía ha votado en contra del documento propuesto sobre la obligatoriedad de las mascarillas «al carecer de rigor técnico», según ha recogido la Consejería en una nota de prensa.
FADSP ha afeado a Madrid que su prioridad sea enfrentarse al Gobierno
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha calificado como «desastre» que no se hayan producido acuerdos en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para implantar las mascarillas de manera generalizada.
La FADSP ha criticado que comunidades autónomas como Madrid tengan «como principal finalidad» la de preocuparse «del enfrentamiento con el Ministerio de Sanidad y con el Gobierno central antes que resolver los problemas de salud de la población».
Asimismo, la federación ha considerado que las autoridades sanitarias en general «no tienen una sensibilidad suficiente para atajar un problema de salud pública, que es muy importante y que según todas las previsiones se agravará en las próximas semanas si no se ponen medidas drásticas».
Buena acogida a la autobaja de tres días
En cuanto a la propuesta de Sanidad de una «autobaja» de tres días cuando se tengan síntomas leves para evitar congestionar los centros sanitarios, el doctor Cubero ha subrayado que se trata de una medida reiteradamente reivindicada desde el colectivo de médicos de familia.
«Esa es una medida habitual en otros países europeos, en Inglaterra desde hace más de 30 años, y en otros países progresivamente», ha recordado el doctor Cubero, quien ha comparado esta situación con las bajas por reglas menstruales dolorosas también impulsadas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
«Es el paciente el que decide que no puede acudir al trabajo. Bueno, con las autobajas es lo mismo. Un paciente que tiene un proceso, una infección, una gripe, que tiene un cuadro de gastroenteritis, tiene migrañas y cada mes, cada dos meses, tiene un episodio fuerte que le incapacita, no necesita que un médico le diga lo que tiene. Sabe perfectamente lo que tiene», ha explicado.