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Algunos expertos constatan avances de mujeres emprendedoras en 30 años pero alertan de la brecha de género

Hace treinta años de la Declaración de Beijing y se tiene una "deuda histórica" con la brecha salarial
Verónica Cazorla, marinera y patrona de barco en Vigo.
Verónica Cazorla, marinera y patrona de barco en Vigo.

Algunos expertos participantes en una jornada celebrada este lunes en Madrid han constatado los avances de las mujeres emprendedoras en los últimos 30 años aunque han alertado de la "deuda histórica" que supone la brecha de género. En 1995, casi 200 países suscribieron la Declaración de Beijing, un acuerdo internacional que marcó un punto de inflexión en la lucha por la igualdad de género.

El encuentro, organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) bajo el lema 'Mujeres al timón: tres décadas de progreso y desafíos en la igualdad de género', ha contado con expertos en la materia y testimonios de mujeres que han relatado de primera mano su experiencia.

"Reforzar políticas públicas"

Así, por ejemplo, en su intervención, el general iberoamericano, Andrés Allamand, ha señalado que "es imprescindible reforzar políticas públicas que promuevan el empleo digno y el acceso al financiamiento, así como otras destinadas a ampliar su participación en las instancias de decisión tanto política como empresarial".

Además, ha subrayado que "la igualdad sustantiva sigue siendo una deuda histórica". "Beijing+30 nos recuerda que no es solo un objetivo pendiente, sino un requisito indispensable para el desarrollo justo y sostenible de nuestras sociedades", ha defendido.

Durante el acto, dos mujeres han compartido sus experiencias en sectores tradicionalmente masculinizados. Una de ellas, Verónica Cazorla, marinera y patrona de barco en Vigo, ha afirmado que tienen que esforzarse "el doble" para que les tomen en serio, pero "las mujeres pueden hacer este trabajo igual o mejor que los hombres".

"Es un trabajo duro porque sales todos los días a trabajar a las cinco y media de la mañana y mueves a diario muchos kilos pero si te gusta, tienes que hacerlo; respirar ese aire y ver esas puestas de sol no tiene precio", ha destacado. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en los últimos 10 años, entre el 85% y el 90% de los empleos en la pesca en España han sido ocupados por hombres.

Por su parte, Dania Riquelme, pescadora artesanal de Chile, ha relatado cómo, tras perder su hogar y su negocio en los incendios de Chile de 2024 logró construir una nueva casa y retomar el negocio.

"Otros incendios habían llegado cerca, pero nunca al extremo de quemar las casas. Pero ése fue tremendo: venía hacia nosotros, empezaron a explotar los vehículos, era algo desesperante, la gente gritaba buscando a sus familiares, era una lluvia de brasas", ha rememorado.

Acceso a financiación, formación y a redes de apoyo

Como ha señalado la responsable de Sostenibilidad, Igualdad e Inclusión de la FMBBVA, Laura Fernández Lord, "las mujeres necesitan acceso a financiación, a formación y a redes de apoyo para poder emprender y salir adelante". "En la Fundación, hemos comprobado que cuando las apoyamos con servicios financieros, sus negocios crecen un 15% y la mitad salen de la pobreza en 3 años. Apostar por ellas es apostar por el progreso de todos", ha defendido.

Por su parte, el director de la AECID, Antón Leis, también ha recordado la importancia de seguir impulsando el empoderamiento femenino. "La protección y promoción de los derechos de las mujeres y las niñas es una prioridad de la AECID y de la Cooperación Española, que se define como una cooperación feminista. El empoderamiento político, económico y social de las mujeres no es solo una cuestión de justicia para con el 50% de la humanidad, sino un poderoso motor de desarrollo, prosperidad y bienestar para todos y todas", ha afirmado.

Desde la Conferencia de Beijing en 1995, los derechos de las mujeres han avanzado, pero las crisis económicas, sanitarias y climáticas han afectado de manera desproporcionada a la población femenina. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el 10% de las mujeres en el mundo vive en extrema pobreza, y si la tendencia continúa, en 2030 esta cifra superará el 11% en el 30% de los países.