La especialización en coches híbridos y eléctricos se incorpora a la Formación Profesional madrileña el próximo curso
La Comunidad de Madrid estrenará en su Formación Profesional desde el próximo curso 2024/25 la especialización en Mantenimiento de vehículos híbridos y eléctricos
Tendrá 650 horas de duración y su principal objetivo es «mejorar los conocimientos sobre un sector que se encuentra en proceso de actualización y modernización permanente y que, según todos los indicadores, dominará en las próximas décadas la competitividad de la economía», ha subrayado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín.
Otros tres nuevos cursos de especialización
Además, también ofertará otros tres nuevos cursos de especialización: Fabricación inteligente, Mantenimiento avanzado de sistemas de material rodante ferroviario, así como de señalización y telecomunicaciones ferroviarias.
El Consejo de Gobierno ha aprobado este miércoles los planes de estudios de todas estas enseñanzas para complementar y profundizar en las competencias de los alumnos que ya tienen un título de FP o que cumplen con las condiciones de acceso.
Con esta iniciativa, la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades busca «dar respuesta tanto a las necesidades de cualificación y acreditación de los trabajadores como a las nuevas demandas del mercado laboral.
Fabricación inteligente, Mantenimiento avanzado y Sistemas de señalización
El de Fabricación inteligente, con 600 horas, pretende cubrir la falta de personal cualificado en el área de la producción industrial automatizada». Responde de esta manera a la nueva era de automatización y análisis de datos que plantea el reto de la digitalización a las compañías españolas, tal y como ha remarcado el consejero madrileño.
Finalmente, los de Mantenimiento avanzado de sistemas de material rodante ferroviario y Sistemas de señalización y telecomunicaciones ferroviarias, con 650 y 600 horas respectivamente, dan respuesta a «la consolidación del ferrocarril como modelo de transporte eficiente, conectado y libre de emisiones por el que apuesta la Unión Europea».
Este modelo supone un proceso de transformación estructural en la fabricación y el mantenimiento de los trenes y sus infraestructuras, por lo que el sector presenta «muy buenas expectativas de empleo».