La Comunidad actualiza el protocolo de adopción para evitar abandonos

Todos los agentes sociales deberán conocer que cualquier mujer, con independencia de la situación administrativa en la que se encuentre en España, podrá dar a luz en una maternidad pública

La Comunidad de Madrid ha actualizado el protocolo destinado a las mujeres que deseen entregar a sus hijos recién nacidos en adopción en las maternidades madrileñas para reforzar la seguridad y evitar el filicidio o abandono de bebés.

«Hemos actualizado el protocolo en base a la Ley de Derechos, Garantías y Protección de la Infancia y la Adolescencia de la Comunidad de Madrid para que todo el procedimiento se produzca con total seguridad y que la madre, incluso la madre biológica, pueda tomar decisiones como ponerle el nombre a su bebé o incluso permanecer con él durante el ingreso hospitalario», ha explicado la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila.

Este protocolo está dirigido a los profesionales sanitarios para la protección de neonatos en sus primeras 96 horas de vida. También para establecer que, cuando la madre lo solicite, los servicios de Trabajo Social de las maternidades le ofrecerán información sobre las ayudas y apoyos existentes o sobre el procedimiento de adopción y sus implicaciones.

Derecho a conocer los orígenes

De esta forma, la madre, aunque firme la renuncia y el bebé pase a una situación de adopción, «puede tomar decisiones sobre también si desea que en un futuro ese niño conozca su origen». Así, se reconoce la posibilidad de la madre biológica de decidir si quiere saber el sexo del bebé; elegir su nombre; verle después del parto; permanecer con él durante el tiempo del ingreso hospitalario; dejar algún dato disponible para el niño en el futuro, o permanecer localizable. Con ello, se garantiza tanto el respeto a su intimidad y decisión, como la del adoptado a conocer su origen.

Entre otros, según ha explicado una madre adoptiva, la madre biológica puede escribir una carta a su hijo para despedirse y explicar lo que necesiten, lo que puede ser muy reparador para su herida y su historia en el futuro para poder conocer sus orígenes. «Creo que puede ser muy restaurador y muy reparador para su herida y a los padres adoptivos también nos ubica un poco en su historia y nos puede ayudar a trasladarle mejor sus orígenes y para la madre biológica también es importante poder hacer esa despedida», ha destacado

Documento de renuncia

Una vez firmado el correspondiente documento de renuncia, los trabajadores sociales de las maternidades contactarán con los profesionales de la Consejería para ofrecer al recién nacido un hogar idóneo de entre los inscritos previamente.

«La recogida del niño se hace directamente en el hospital, no pasan ni 24 horas cuando la voluntad de la mamá está clara», ha explicado la jefa de Área de Adopción y Acogimiento Familiar, quien ha indicado que, cuando se pueden plantear dudas o en situaciones de abandono que no son hospitalarias y hay una investigación policial «es cuando se recurre a familias de urgencia para poder esclarecer la situación».

Posteriormente, la adopción será ratificada por un juez, después de haber escuchado a la madre biológica y de que hayan transcurrido al menos seis semanas desde el nacimiento. Asimismo, en los casos en los que el bebé requiera una especial valoración, este pasará primero a una familia de acogida en la modalidad de urgencia o a una residencia pública infantil.

Una experiencia que compensa por todos lados

En lo que llevamos de año se han registrado 12 entregas voluntarias en los hospitales madrileños y 18 el pasado. Además, 1.600 familias se han ofrecido para formar parte de este proceso, de las que 50 están ya pendientes de asignación.

Es el caso de Cristina Calderón, con tres hijos biológicos y madre de acogida de urgencia desde hace año medio, cuando empezó con unos mellizos con los que mantiene el contacto y ya va por el quinto acogimiento. «La experiencia es absolutamente maravillosa. Es un regalo. Un niño siempre trae alegría. Y si encima le puedes ayudar, es que compensa por todos lados», ha resaltado.

En estos casos, el acogimiento suele ser por un periodo de seis meses, aunque se puede alargar según las situaciones del bebé. Para poder formar parte del proceso, se pide que uno de los dos progenitores tenga dedicación completa porque son niños que necesitan atención plena y se recomienda que sean padres biológicos con experiencia de paternidad.

«Desde el día que llega a tu casa es que le quieres como uno más. Es increíble, sabes que te necesita, que es que te vuelcas con ellos. Al final tienes una conexión especial. Sabes que tú en ese