Grefa constata la recuperación del águila de Bonelli en la Comunidad tras la introducción de la pareja ‘Haza’ y ‘Bélmez’

La organización naturalista Grefa ha constatado la recuperación del águila de Bonelli en la Comunidad de Madrid tras la introducción de una pareja formada por dos ejemplares traídos de Andalucía cuyos nombres son ‘Haza’ y ‘Bélmez’.

Según recuerda Grefa en un comunicado, hace una década había pocos ejemplares de esta especie liberados y la tasa de mortalidad era bastante elevada, por lo que «pocos conseguían llegar a la edad adulta».

Sin embargo, esto cambió gracias a ‘Haza’ –traslocada a la Comunidad de Madrid en el año 2014 desde su nido de nacimiento situado en Jaén– y ‘Bélmez’ –protagonista de un rescate llevado a cabo un año más tarde en esa misma provincia andaluza–.

En 2016, tras sus vuelos dispersivos juveniles, ambos, considerados «la gran esperanza alada», regresaron al lugar de la Sierra Oeste madrileña donde habían sido liberados por Grefa dentro del proyecto europeo ‘LIFE Bonelli’.

Tras una puesta inicial malograda, en 2019 trajeron al mundo su primer pollo, ‘Cofio’, al que seguirían en siguientes temporadas ‘Brujo’ y ‘Montazo’, ‘Travieso’ y ‘Herrera’, ‘Dragón’ y ‘Apolo’.

En 2022 su primer descendiente, ‘Cofio’, empezó a regentar su propio territorio y encontró compañera, sin embargo falleció a manos de otra rapaz en una disputa territorial, según apuntan desde Grefa, que recalcan que ‘Haza’ y ‘Bélmez’ «aún son jóvenes» y seguirán «dando alegrías en forma de huevos y pollos», y lo harán «tras haber mejorado enormemente la situación del águila de Bonelli» y «sin que ya todo dependa de ellos», compartiendo el futuro de la especie con otras ocho parejas.