El suicidio como problemática social y sanitaria: al día 11 personas se quitan la vida en nuestro país

Un chico sujeta una pancarta en donde muestra la problemática del suicidio en el alumnado.

Día Mundial de la Salud Mental: Indagamos en la plataforma psicológica ‘Somos Estupendas’

En 2022, 4.097 personas se quitaron la vida en nuestro país y en el 2020 hubo el mayor incrementos de suicidios en España, con un 7,4% más en comparación con el año anterior

En España -y sólo en España- se suicidan 11 personas diarias. El año pasado, según los datos recogidos de 2022, fueron 4.097 las personas que se quitaron la vida en nuestro país. Así nos lo confirma Beatriz Pujante, psicóloga sanitaria especializada en suicidios que forma parte del equipo de Somos Estupendas

A esto también hay que añadirle que, en muchas ocasiones, las cifras podrían ser mayores: “algunas muertes por accidentes de tráfico o ahogamientos podrían deberse a un intento de suicidio pero, como desconocemos las intenciones, no se puede contabilizar”, añade Pujante. 

Pandemia y sus consecuencias 

El año 2020 marcó un punto de inflexión en relación a esta problemática. El confinamiento, las muertes causadas por el Covid-19, además de las situaciones anómalas que se estaban viviendo desembocaron en diversas consecuencias. Una de ellas fue el aumento de suicidios. Y es que según los datos anuales del Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 3.941 personas se suicidaron en España durante ese año. Este dato supone un incremento del 7,4% en comparación con el año anterior. 

Algunas de las posibles causas de estas muertes pueden ser, según indica la psicóloga de Somos Estupendas, “la soledad y la desesperanza”. Esta situación se daba en el año 2020, pero se sigue manteniendo en nuestros días. Por ello, insiste en la importancia que tiene que se fortalezca y se cree una “conciencia social y ciertos recursos que podrían prevenir en muchísimas ocasiones estas situaciones”.  

¿Qué ocurre con el suicidio y la juventud?

El pasado mes de julio, un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), alertó del aumento significativo de suicidios en adolescentes con un incremento del 32,35% entre 2019 y 2021. 

Uno de los datos más llamativos del estudio fue que este aumento no se explica por la aparición de la pandemia. “Los numerosos casos de acoso escolar que tenemos hace que aumente significativamente la probabilidad de tener ideación o intentos suicidas”, informa la psicóloga Pujante. A lo que añade que “todavía queda mucho trabajo que hacer en materia de prevención y de actuación”. 

El suicidio es la principal causa de muerte no natural entre los jóvenes de entre 15 y 29 años en España, según destaca Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública. Sin embargo y a pesar de que estos datos siguen siendo alarmantes, Pujante aboga por un punto de vista más esperanzador. Indica a Madrid 24 horas que “en el último año en menores de 15 años se ha visto reducida las cifras de suicidios”. 

De forma paralela quiere hacer hincapié en que “muchas veces un intento de suicidio no es una determinación clara de querer morir. Es decir, lo que desean realmente es que acabe su vida así como la conocen, así como la están experimentando en ese momento, que termine el sufrimiento”. Aun así tampoco se puede pasar por alto que la etapa de la infancia y la adolescencia son periodos de desarrollo, por lo que situaciones límite como puede ser el bullying o cualquier tipo de acoso y abuso (ya sea escolar, sexual…) puede afectar -y mucho- a la salud mental de las personas que lo sufren. “En estas edades a veces cuesta hacerse a la idea de que tu vida puede cambiar y puede mejorar”, reseña. 

¿Existen posibles soluciones?

Según el texto realizado por el Ministerio de Sanidad en 2020, se indica como el suicidio es un problema de salud pública complejo con múltiples componentes socioculturales. Beatriz Pujante concuerda con ello, a lo que añade y reincide en la idea de que se trata de “una problemática social”.  

Cuando preguntamos por posibles soluciones a esta situación, las palabras visibilización y concienciación son las que más se repiten. “Es importante que la sociedad haga un poco de fuerza, que se movilicen cambios y que los cambios estén en el plan estatal”. Relacionado de forma directa con la visibilización está la cuestión del estigma. Y es que a día de hoy este estigma continúa muy vigente, por ello, es importante hablar del suicidio y hacerlo en “espacios adecuados es una forma de prevención”, reseña la psicóloga Pujante. 

Además, es esencial que el suicidio se convierta en una prioridad. Es sólo a través de esta forma como se puede “invertir en los recursos necesarios para poder solventarla, para poder trabajar en psicoeducación, en prevención, en mejorar el acompañamiento, en facilitar la ayuda al fin y al cabo”, finaliza Beatriz.