¿El humus de lombriz y otros secretos para cuidar y revitalizar tu jardín?
Es tiempo de disfrutar de nuestro jardín y ayudar a que luzca magnífico estos meses creando un espacio y ambiente agradable. ‘Reestructurar’ el suelo para que nuestras plantas estén mejor ‘alimentadas’ puede ser el toque mágico para nuestro jardín, y para ello, hoy conocemos las ventajas que brinda el humus de lombriz con unos expertos en este producto, Planeta Fértil.
¿Qué es el humus y qué beneficios tiene para nuestras plantas?
El humus de lombriz es una Enmienda Orgánica. Esto quiere decir que su misión es reestructurar las propiedades del suelo o sustrato en el que tenemos nuestras plantas, para ayudar a éstas en la absorción de los nutrientes. El Humus de lombriz es un producto orgánico que se elabora mediante el compostaje de estiércoles de diferentes animales, los cuales, una vez pre compostados, se extienden en pilas en las que tenemos ya humus inoculado con lombrices, en concreto de la especie Eisenia fétida, también llamada lombriz roja californiana.
Las lombrices se irán comiendo el compost de estiércol y lo irán saneando, pues retiran metales pesados del mismo, bien porque se quedan en sus tractos o porque los compuestos húmicos que se forman, los retienen. Del mismo modo, la lombriz secreta un compuesto antibiótico que elimina patógenos que puedan quedar en el compost.
Finalmente, el producto resultante es lo que excreta la lombriz, el cual ya está higienizado y estructurado, listo para dejarse secar hasta la humedad adecuada y cribarse para ser envasado.
El Humus de lombriz está libre de patógenos, totalmente higienizado. Del mismo modo, es rico en Nitrógeno, Fósforo y Potasio, así como en Ácidos Húmicos y Fúlvicos, fitohormonas y oligoelementos. Esto quiere decir que, no sólo aporta nutrientes, si no que ayuda a que las plantas los consuman con facilidad. Además, no ocurre como con abonos de síntesis, que puede haber problemas de sobredosificación, pues el Humus de lombriz no causa problemas si se añade más de las dosis recomendadas.
También ayuda al desarrollo de las raíces tanto en cantidad como en rapidez de crecimiento, que también ayuda a la planta a protegerse contra posibles plagas. Por ello se suele usar para regenerar suelos sin nutrientes o muy agotados.
Otra característica muy importante, dados los tiempos que corren, con sequías y restricciones en algunas zonas de España, es que aumenta la retención de agua, reduciendo la frecuencia de riego y haciendo más resistentes a la sequía a las plantas.


Además de este humus ¿Qué otros productos podemos utilizar para nuestro jardín?
Esta es una buena pregunta, ya que nosotros recomendamos usar el Humus de lombriz en combinación con nuestros Sustratos de cultivo, ya que éstos, por sí solos, no aportan nutrientes y sólo hacen de soporte de crecimiento para las plantas. Los sustratos nos aportan volumen y esponjosidad, retienen agua y airean la parte inferior de las plantas para que no se pudran las raíces.
Una vez plantadas en el Sustrato con Humus de lombriz, lo ideal es aportar más nutrientes, a ser posible con abonos ecológicos certificados, para aprovechar que potenciamos su absorción y asimilación y podemos tener plantas fuertes y sanas, con un crecimiento más vigoroso. Nosotros tenemos un abono orgánico pelletizado cuya aplicación resulta sencilla y aporta, de forma controlada y paulatina, el aporte de nutrientes necesario para la planta.
Hago hincapié en emplear productos ecológicos certificados, ya que, desde nuestros comienzos, nuestra meta ha sido la conservación del Medio Ambiente y los recursos naturales y, por este motivo empleamos materias primas renovables y procesos que tratan de reducir el impacto sobre el medio y, de este modo, los productos que comercializamos tienen el sello de Certificación de Insumo para Agricultura Ecológica, que aseguran al consumidor que se está usando un producto con un método de elaboración cuidado, sostenible y respetuoso.
En este ámbito de los sustratos, ¿es muy distinto el tratamiento según cómo sea el jardín y las plantas que lo componen?
Por supuesto, aunque hay Sustratos Universales, que pueden emplearse en el cultivo de la mayoría de los cultivos, sí que es cierto que hay plantas que requieren unos sustratos con composiciones diferentes para ajustar las propiedades fisicoquímicas del medio en el que crecerán.
Por ejemplo, para plantas ácidas como pueden ser las azaleas, las gardenias, las hortensias, etc., se elaboran sustratos específicos, con un pH bajo, que favorezca el crecimiento de este tipo de plantas.
Las orquídeas son otro ejemplo de plantas en las que se usa un sustrato más específico, como puede ser la Corteza de pino, más gruesa, que permite respirar y crecer con más libertar las raíces de esta planta.
Por hablar de un último ejemplo, a la hora de sembrar césped, recomendamos el Recebo, que tiene Arena de sílice, que ayuda a que el césped se vean más erguidas las briznas, favorece la permeabilidad del agua y la aireación del suelo.
Cuando has hablado de lombrices, también has mencionado el compostaje, ¿tiene algo que ver, aparte de preparar la pila para las lombrices?
Pues sí, realmente no sólo es que compostemos estiércoles para preparar las pilas de las lombrices, sino que una de las materias primas que usamos para la elaboración de nuestros sustratos es el Compost Vegetal.
En este caso, no usamos estiércoles animales, pues la elaboración de este Compost Vegetal se realiza empleando poda de restos vegetales de zonas cercanas a la fábrica, con lo que ayudamos a “reciclar” esos “residuos” de la jardinería urbana o de otros recintos privados y les damos una nueva vida, por decirlo de alguna forma, transformando esos restos de poda en compost que ayude a crecer a nuevas plantas. Uno de los ejemplos de Economía circular que estamos realizando desde hace años, antes de que se pusiera de moda el término.
A la hora de elaborar el compost, se tritura toda la materia vegetal y se extiende en pilas más grandes que las que se usan para producir el Humus de lombriz, el cual, también aprovecho para decir que se puede elaborar a partir de este tipo de compost, aunque los parámetros serían diferentes.
Una vez extendido, se riega con agua para que comience el proceso que los operarios irán controlando, midiendo parámetros como la temperatura y el pH a lo largo de las varias fases por las que pasa hasta que, finalmente, los valores se estabilizan y se puede dar por terminado el proceso para pasar a cribar y envasar.
Dado que desde los inicios de Planeta Fértil se ha trabajado el proceso de compostaje y, también, el vermicompostaje, que es el proceso de obtención de Humus de lombriz, hemos elaborado un dossier para asesorar a gente que quiera comenzar a montar su planta y hemos dado alguna charla al respecto en la zona de Andalucía, años atrás.
De este modo, creemos que si damos a conocer el producto, su forma de elaboración y sus propiedades, podemos hacer que la gente pueda desarrollar sus ideas emprendedoras y dar una vía para poder montar una empresa.
En todo vuestro trabajo está muy presente la ecología
En efecto, la filosofía de Planeta Fértil, desde sus inicios, ha sido el cuidado y el respeto por el Medio Ambiente. Desde el principio, aparte de tratar de popularizar el Humus de lombriz como el fertilizante más ecológico que pueda haber, nuestra visión ha sido la de elaborar nuestros productos con materias primas de cercanía, sostenibles, reciclables y para ello, también hemos deslocalizado producciones por toda la geografía nacional para poder reducir la huella de carbono y minimizar las distancias entre clientes y centros de producción. Obviamente, hay materias primas que no es posible conseguir en España y hay que importar, aunque no suelen representar la mayor parte de los ingredientes de nuestras mezclas. A colación de esto, actualmente en Europa se está dejando de usar Turba en varios países, hasta dejar de usarse por completo en unos años, pues a la hora de extraer la turba de las turberas, se genera mucho CO2 aparte de, obviamente, verse afectadas las turberas y la degradación de los ecosistemas que comprenden.
Por ello, ya estamos trabajando desde hace unos años en la utilización de materias primas alternativas como la fibra de madera, por ejemplo, para sustituir la turba en nuestras mezclas.
Por otro lado, no sólo nos preocupamos de la sostenibilidad de nuestros productos, sino que, también, nos preocupamos de nuestros envases, los cuales llevamos fabricando desde antes de la pandemia con plástico reciclado. Al principio, con un porcentaje menor, pero con el paso de los años hemos llegado a emplear un 80% de plástico reciclado en la fabricación de nuestros envases, obteniendo nuestros fabricantes los sellos de AENOR y BLAUER ENGEL, como garantes de calidad.
¿Ha cambiado mucho el sector desde que empezasteis hace 20 años? ¿Cuál es el futuro?
Sí, desde luego, ha cambiado bastante. En especial, las empresas se han ido modernizando y hay muy buenos fabricantes en España, incluso colaboramos con algunos de ellos.
Este año parece que van estabilizándose los costes de producción, materias primas y transporte, pues debido a la coyuntura sociopolítica del año pasado, con el inicio de la Guerra en Ucrania, el encarecimiento del petróleo y las huelgas de transportes hubo una subida importante en los costes, tanto de materias primas como de fabricación que supuso una reducción de márgenes que hemos asumido los fabricantes, para no encarecer el producto final al consumidor.
Por nuestra parte, a lo largo de los años, hemos crecido bastante y también vamos aprendiendo y mejorando cada día, superando los retos que van saliendo, bien por las necesidades que nos plantean los clientes o bien por las necesidades que van planteando las nuevas leyes, como por ejemplo la tendencia que mencionaba de la reducción del uso de Turba o la nueva Ley de Envases del año pasado, para lo que hemos desarrollado los envases que mencionaba fabricados con un 80% de plástico reciclado posconsumo.
Para abordar este desafío, es crucial buscar alternativas sostenibles que a la vez permitan tener sustratos de alta calidad.
Investigación y desarrollo de alternativas. Es fundamental invertir en el desarrollo de sustratos sostenibles que se puedan fabricar con productos locales. De nada sirve eliminar la turba si a cambio utilizamos materiales que tienen que venir desde la otra parte del mundo para poder fabricar nuestro producto. Hoy en día trabajamos para, en la medida de lo posible, que nuestros sustratos estén fabricados solo con productos de origen nacional, centrándonos en compost, fibra de coco, fibra de madera…
De cara a futuro, queremos ampliar la gama de productos y nuestro alcance para poder llegar hasta el cliente final de manera directa, potenciando aspectos como la logística y el comercio web.
La educación y concienciación son muy importantes para hacer ver, tanto entre los agricultores como entre los consumidores, sobre los impactos negativos de la extracción de turba y la importancia de adoptar alternativas sostenibles en sus cultivos.