Dos de los presuntos asesinos de 'Francis' confirman su participación en el crimen

Cocina donde estaba Francis
Los agentes encargados de la investigación han empleado diferentes técnicas de investigación tanto materiales como humanas

Los agentes encargados de la investigación han empleado diferentes técnicas de investigación tanto materiales como humanas. Todo apuntaba a una posible desaparición voluntaria

La Policía Nacional halló en una fosa séptica bajo el suelo de la cocina de una finca de la localidad de Aldea del Fresno los restos de Francisco de Pablo Sáez, más conocido como Francis,, que fue asesinado por una deuda relacionada con una plantación de marihuana.

La última vez que le vieron con vida fue el 21 de marzo de 2022 a las 16:30 horas. Estaba junto a un amigo jugando a videojuegos en el piso que alquilaba en Hortaleza cuando le dijo que se marchaba porque tenía que arreglar un asunto. No obstante, que volvería en una hora, ya que tenía que sacar a pasear a sus perros. Sin embargo, nunca más se supo de él. Le llamaron constantemente al móvil pero nunca ha dado señal.

Según reconoció entonces su madre, su hijo era toxicómano y frecuentaba lugares como la Cañada Real Galiana y la Colonia Marconi. Además, sus amigos le habían contado que semanas antes había sido amenazado de muerte por una peligrosa familia de origen moldavo que debía dinero a Francisco por un trapicheo de sustancias estupefacientes.

La investigación

La madre denunció los hechos en comisaría y trasladó lo ocurrido a asociaciones como SOS Desaparecidos, que lanzaron varias alertas. Además, el abogado Juan Manuel Medina se hizo cargo de este caso y pidió al juez abrir diligencias. También, tener acceso a las últimas llamadas y mensajes del desaparecido, además del interrogatorio a los miembros de la familia moldava.

Así, los policías se centraron en el entorno que frecuentaba el desaparecido, poco colaborador con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que añadió numerosas dificultades a la misma. No obstante, la información de un testigo protegido ha sido clave para la resolución del homicidio.

Tras dos años de investigación, lograron obtener indicios de la implicación del principal sospechoso en la desaparición. Se trabajó sobre la hipótesis de que el desaparecido pudiera haber sido ultimado en una parcela rural en el noreste de Madrid.

El pasado 6 de junio se estableció un operativo conjunto de búsqueda en una finca propiedad de la familia del sospechoso principal. En este dispositivo participaron diferentes unidades especiales de la Policía Nacional, como Guías Caninos. Estos utilizaron perros especializados en la búsqueda y localización de restos humanos.

Restos óseos enterrados en una fosa séptica

La búsqueda culminó con la localización de restos óseos humanos enterrados en una fosa séptica, situada bajo el suelo de la cocina de la vivienda y que había sido oportunamente camuflada con la supuesta reforma del inmueble. Finalmente, y tras las correspondientes gestiones de identificación, se pudo comprobar que dichos restos pertenecían al desaparecido.

Por todo ello, la Policía Nacional detuvo a seis personas. Estas pasaron a disposición judicial como presuntos responsables de un delito de homicidio, quien decretó el ingreso en prisión para dos de ellos.

Precisamente ayer, la jueza interrogó a estas dos personas en dependencias de los Juzgados de Plaza de Castilla a dos de los arrestados por el crimen con el objetivo de ratificar su situación de prisión preventiva.

Uno de ellos, Israel C.R., reconoció haber sido el autor material del crimen. El otro investigado, Fernando F.P. manifestó que ayudó a enterrar el cadáver bajo amenazas de Israel. Este negó dichas coacciones y señala que su compinche fue el que propuso esconder el cadáver de Francis.