Clausura de ‘El Golfo’, uno de los templos del humor de Madrid, debido a la ordenanza de protección acústica
El local ha recurrido la decisión y ha pedido medidas 'cuatelarísimas' para continuar su actividad
La Dirección General de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid ha clausurado este jueves El Golfo Comedy Club, uno de los actuales templos de humor en la capital. Esto se debe a un supuesto incumplimiento de la ordenanza en protección acústica.
El reconocido cómico Diego Daño, uno de los socios del club, situado en la calle de las Huertas número 57, en pleno barrio de las Letras. El Golfo, con casi tres años y medio de vida, ofrece varios monólogos y espectáculos de humor todos los días, además de una destacada carta de platos y bebidas.
En los últimos meses, la Policía Municipal ha acudido al local, que está arrendado, a realizar mediciones acústicas y les ha obligado a poner un limitador y reducir el sonido que se emite al exterior.
«Pese a que ya cumplimos las exigencias y no tenemos ninguna denuncia ni multas por ruidos, la nueva normativa nos obliga a realizar un aislamiento integral del local que supondría un desembolso insasumible para un negocio de estas características», señala Daño.
El Golfo ha recurrido la decisión municipal y ha pedido unas medidas cuatelarísimas a las instancias judiciales para continuar su actividad. Esperan que su resolución no se demore en el tiempo. De momento, ya han anunciado en redes sociales que «por motivos ajenos a su voluntad» estarán cerrados los días 10, 11 y 12 de julio.
Espectáculo número uno en Atrápalo
Ante el éxito del formato entre madrileños y visitantes –son el espectáculo número 1 en ventas en Atrápalo–, los socios de El Golfo querían ampliar sus localizaciones en otras zonas de Madrid. Ahora, con la orden de clausura, buscan un nuevo espacio para seguir dando trabajo a los 40 cómicos, además del personal de bar, marketing, programación, limpieza o técnicos que trabajan en el negocio.
Diego Daño pide comprensión al Ayuntamiento recordando que hace unos años les concedió la licencia para una actividad que ahora les clausura. Y recuerdan el impacto en la oferta cultural y turística que espacios como este tienen para la ciudad y la región Madrid, además de los puestos de trabajo que ofrecen.