VAMOS AL CINE

Ciclo de Cine y Mujeres rurales, el arte de llegar a todos los rincones

Comienza el séptimo Ciclo de Cine y Mujeres Rurales, en el que cientos de municipios proyectarán filmes con temática de las mujeres en el mundo rural
Presentación del ciclo Cine y Mujeres Rurales en el Cine Doré
Presentación del ciclo Cine y Mujeres Rurales en el Cine Doré

España se enfrenta día a día al problema de la España Vacía. Cuando se abarca el problema se suele centrar en el número de personas que habitan las distintas regiones. Pero el problema no acaba ahí, esa España también está vacía de médicos, de oportunidades variadas, de comunicación y de arte. Este último punto es el que pretende abarcar el Ciclo de Cine y Mujeres rurales.

Qué es Cine y Mujeres rurales

Esta es la séptima edición de un ciclo que pretende llevar a las zonas rurales, historias de sus tierras plasmadas en la gran pantalla. Pero no solo eso, se centra en la figura de la mujer rural y lleva esas realidades de vuelta a casa. Por ello se proponen una serie de películas para que se proyecten, no solo en un cine, si no en cualquier espacio del que disponga el pueblo.

Esta es una iniciativa del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en colaboración con el Ministerio de Cultura. Begoña García, secretaria del Ministerio de Agricultura cuenta que “ lo que queremos es que el cine y el mundo rural se encuentren se unan, hagan magia, esa magia tan buena de lo que no se ve no se sueña.”

En este ciclo se apuesta por una democratización del cine, Begoña vuelve a comentar “es tan importante ese acceso a la cultura. Da igual donde vivas, sea una ciudad como Madrid repleta de cines, de salas de teatro; que la filmoteca de mi pueblo con un cine municipal enorme o cualquiera de las casas de cultura de los pueblos más pequeños.”

Que sucederá este año

Esta es la séptima vez que sale adelante, y esta vez además de municipios españoles se trabajará con otras instituciones y contará con una sección online desde la que 12 países podrán disfrutar de manera gratuita de las obras. De forma presencial el ciclo se proyectará en 313 municipios, 8 filmotecas, 131 residencias de mayores y 9 colegios. Además, se han incluido en el evento 11 países de América Latina. Todo esto supone un total de más de 600 proyecciones a lo largo del próximo mes.

 Además, para enriquecer el proyecto se ha incluido un programa de actividades complementarias. Este abarca desde exposiciones fotográficas hasta debates, mesas redondas, conciertos, cinefórums, degustaciones de productos locales, talleres y encuentros. Todos los eventos están recogidos en la web de Cine y Mujeres rurales

Porqué son importantes estos eventos

En el imaginario colectivo de nuestro país, este tipo de mujeres quedan relegadas al ámbito doméstico, y no hay nada más lejos de la realidad. Son zonas donde cada persona es una ayuda indispensable y ellas trabajan en los campos y explotaciones ganaderas, en las fábricas, emprenden, etc. En resumen, no es que sean activas, son una parte indispensable de la actividad. Begoña García concuerda diciendo “Al final el mundo rural está repleto de mujeres valientes, empoderadas con una mirada feminista e inclusiva.”

Por otro lado es también importante porque España tiene dos caras. Una donde siempre hay algo que hacer, buena cobertura y recursos para aprender y culturizarse. Y luego está el lado donde los únicos eventos ocurren en Semana Santa y verano, la cobertura no llega a la mayor parte de la localidad y el acceso a la cultura requiere de un carnet de coche, un coche y gasolina y toda la tarde o el día para ir  a la ciudad más cercana. Por lo que ver una película en tu propio pueblo se agradece.

Reseña: Los pequeños amores

Poster de 'Los pequeños amores'
Poster de 'Los pequeños amores'

En la inauguración del ciclo en el Cine Doré, los asistentes pudieron disfrutar de Los pequeños amores , un largometraje de Celia Rico protagonizado por Adriana Ozores y María Vázquez.

Tanto la directora, Celia Rico, como las propias actrices protagonistas describen la película como simple. Y no se puede decir que no tengan razón. Pero hay usos y usos del concepto simple. Los personajes son simples, estándar, pero porque han sido creados como las personas más normales que uno se puede encontrar en el día a día. Con los detalles que vuelven a un a un humano humano. 

La localización se centra en un simple pueblo rural donde cada escenario cumple una misión, por lo que es indispensable que los actores se adapten e interactúen con él. La composición consigue poner a la casa como un personaje central más. Porque lo es, y como el resto evoluciona e intenta mejorar conforme avanza la trama. 

La película cuenta con una fotografía que se  encarga de dejar un recuerdo cálido en el espectador. Y esta es la esencia de la película, calidad y simpleza. Una pizca de drama, dos de humor y muchas de cariño.