Aranjuez acogió ayer lunes la primera obra teatral de Jose Luis Sampedro
El Palacio Real de Aranjuez, la localidad donde el José Luis Sampedro «nació como escritor», ha acogido este lunes el estreno de la primera obra de teatro que escribió en 1939, inédita hasta hoy, ‘De autor desconocido’.
Previo a su estreno han presentado la obra el catedrático en la Universidad Complutense y secretario de la Asociación Amigos de José Luis Sampedro, José Manuel Lucía Megías, y el actor y escritor Daniel Migueláñez, una iniciativa que sirve de homenaje al autor barcelonés en el décimo aniversario de su fallecimiento.
«Queríamos recordarle con una faceta poco conocida, la de dramaturgo, una de sus grandes pasiones», ha señalado Lucía Megías en declaraciones a Europa Press Televisión.
El catedrático y secretario de la Asociación ha subrayado la importancia que Aranjuez, el lugar escogido para este estreno, tenía para Sampedro, que a pesar de haber nacido en la ciudad condal "nació en Aranjuez como escritor".
«Él lo decía siempre. Él pasó aquí su juventud, pasó desde los 13 a los 18 ó 19 años, tuvo conciencia aquí de que quería ser escritor, de que en un momento dado su vida iba a girar alrededor de las letras y aquí está, digamos, siempre presente», ha abundado Lucía Megías, quien ha apostillado que además dedicó a Aranjuez en el final de su vida una novela que había comenzado justamente en este momento, 1939-1940, que es ‘Real Sitio’.
Jornada de recuerdo
«Queríamos recordarle, teniéndolo siempre muy presente, recordarle como narrador, como economista y también como dramaturgo», ha señalado. Una faceta, reconoce, «muy poco conocida para el gran público», pero que fue «una de sus primeras pasiones».
Aunque en los años 40 y 50 estrenó alguna de sus obras dramáticas, «luego ya no volvió a estrenar» y «dejó unas cuantas obras inéditas» que están estudiando «para dar a conocer también esta faceta».
En cuanto a la obra que se ha estrenado este lunes, ‘De autor desconocido’, Lucía Mejía ha explicado que Sampedro la terminó en 1939, coincidiendo con el fin de la Guerra Civil, una pieza «muy experimental» metida «dentro del teatro burgués de la época», pero en la que «se ría de lo que era el teatro».
La obra plantea que un empresario teatral aspira a tener una obra de éxito, harto de dramas sociales y de dramas en un momento dado que no dan público y «lo que quiere tener es una comedia de éxito» y de «final feliz garantizado», para lo que contrata a un autor desconocido «como podría haber sido José Luis Sampedro», que en ese momento tenía 22 años, para imponerle el tema, aunque ese final no será «como todo el mundo esperaba».