Mar 28 mayo 2024
05 : 43
Cultura | Madrid

Iván Labanda: «Chicago es un musical que me ha perseguido»

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«Para mí el éxito es poder dedicarte a aquello que te gusta»

«Al final el directo es lo que tiene, que hay que tirar para adelante como sea»

«Cualquier obra que esté bien escrita no pasa de moda»

Chicago El Musical celebra su última semana en Madrid. El Teatro Apolo ha sido el encargado de dar vida a esta obra que viene acompañada de asesinatos, lujuria, fama y avaricia, pero sobre todo de mucho jazz.

La producción de SOM Produce narra la historia de Roxie Hart, una ama de casa y bailarina de noche que asesina a su amante cuando este amenaza con abandonarla. Mientras engaña a las autoridades y a la prensa para librarse de la condena, contrata a Billy Flynn, un abogado astuto de la ciudad que tratará de hacer todo lo posible por ayudar a la protagonista.

El hombre que da vida en Madrid a este último personaje tan carismático y controvertido es Iván Labanda (Barcelona, 1980), un artista sin miedo a adaptarse a cualquier ámbito.

Con cuatro Premios Butaca y el Premio Teatro Barcelona como Mejor Actor Protagonista en un Musical, su trayectoria habla por sí sola. Su experiencia abarca teatro, televisión y doblaje. Labanda protagonizó La Jaula de las Locas durante cinco años y fue profesor de interpretación en la academia de Operación Triunfo. Como doblador ha encarnado a personajes de más de 450 películas entre los que se encuentran protagonistas de franquicias de la talla de Thor y Spider-Man, entre otras.

Con motivo de su papel como Billy Flynn en Chicago El Musical, Iván Labanda y Madrid 24 Horas se dan cita para conocer más a este artista todoterreno.

Hablamos con Iván Labanda

Pregunta: Qué tal Iván, cómo estás.

Respuesta: Muy bien, muy bien, encantado de estar aquí.

P: Para empezar, ¿podrías contarnos cuándo comenzó a apasionarte el mundo de la interpretación y cómo te diste cuenta de que era a lo que querías dedicarte?

R: Pues mira (piensa) desde bastante pequeño. Yo tuve la suerte de que de pequeño iba a una coral, digamos, con un montón de niños del cole y entonces tuvimos la suerte de hacer un musical que tuvo mucho éxito en Barcelona en un momento en el que prácticamente no se hacían musicales. Yo tenía 12 años y con esa experiencia tuve claro que que quería dedicarme algo relacionado con las artes en general, ya no escénicas solo sino que, bueno, con el mundo del espectáculo quizá y entonces yo creo que aquello marco un poco una senda que luego he ido siguiendo a lo largo de los años.

P: Has participado como actor de doblaje de numerosas películas, ¿cuál ha sido el personaje que destacarías, el que más te ha gustado?

R: Mira más que personaje, hay actores a los que disfruto más doblando. Yo creo que porque me parecen buenos actores y porque al final tú registro casa con con el suyo. Entonces cuando ves que tu voz se pega mucho al actor original, pues es muy guay, porque al final el doblaje es un engaño, ¿no? Y sientes que así estás engañando menos digamos, ¿no? (ríe) Entonces yo creo que disfruto mucho doblando actores como Andrew Garfield, por ejemplo, Miles Teller, Ryan Gosling, no sé, este tipo de este tipo de actores.

P: Como profesor de interpretación que estuviste en la academia de Operación Triunfo, ¿cuál consideras que fue la lección más valiosa que les diste y que quizá podría aplicarse a todas aquellas personas que se quieren dedicar al mundo del espectáculo?

R: Wow (ríe), es que di tantas que ahora no me acuerdo, pero al final yo creo que todo se reduce a ser honesto con el material que uno tiene. A ser trabajador, a no dejar que la vida te pase por delante, porque bueno, siendo artista siempre hay que aprender, sobreponerse, no confiarse, no creértelo, no sé, hay una serie de cosas que son como un poco el ABC. Creo que te llevan hacia lo que podríamos llamar «éxito». El éxito es super relativo, para mí el éxito es poder dedicarte a aquello que te gusta.

«Que te den una página en blanco para escribir siempre es muy complicado»

Hablemos ahora sobre tu faceta como actor de teatro y musicales, ¿hay alguna obra en particular que se te haya hecho más complicada de llevar a cabo?

En cuanto a musicales, pues mira, la primera que me viene a la cabeza (piensa) me vienen dos una fue Scaramouche que se pudo ver solo en Cataluña y está basada en la película, había mucha esgrima y tuvimos que aprender esgrima con el mejor maestro de toda España que es Jesús Esperanza y yo era el antagonista, entonces tenía que hacer mucha esgrima y fue un temazo, pero aprendí muchísimo y la verdad es que me encantó.

Y otra obra, que para mí es mi obra preferida porque es mi musical preferido, pero es uno de los personajes más complejos es Cabaret. Representar el maestro de ceremonias es muy difícil porque se ha hecho muchas veces, se ha hecho muy bien y creo que es el único personaje del teatro musical en este caso que no tiene descripción de personaje. Consiste en lo que tú como artista puedas aportarle, ¿no? Y eso siempre (piensa) que te den una página en blanco para escribir siempre es muy complicado y entonces tienes que ser como muy honesto, irte muy a las raíces y saber muy bien qué quieres pasar de ti, qué quieres trasladar de ti a ese personaje.

¿Quizá podría tener relación un poco también con mezclar un poco tu personalidad con cómo crees que es ese esa interpretación?

No, ya no creo que sea la personalidad, pero sí tu referentes. Al final todo artista bebe de su imaginario, ¿no? y el imaginario se construye, pues, consumiendo cultura vivencias, viviendo en definitiva, y yo creo que al final todo nuestro imaginario y todo lo que nosotros aprendemos y bebemos y tal y cual lo acabamos aplicando a nuestros personajes.

«Soy muy previsor, llevo un productor inside»

Para aquellos que no nos dedicamos al mundo de la interpretación, creo que lo primero que se nos viene a la cabeza es el cómo os aprendéis esos guiones tan largos, porque es verdad que en el mundo del cine puede haber cortes si te equivocas, pero en el mundo del teatro y de los musicales es todo de seguido, ¿cómo haces para acordarte de ellos?

Pues es que al final es parte de tu trabajo, o sea, para mí es la es lo más sencillo en definitiva (…) yo soy muy previsor, llevo un productor «inside» (ríe) e intento comenzar a memorizar con bastante antelación para poder tener el texto bien integrado en el cuerpo y olvidarme de él. Que llegue el primer día de ensayos y poder comenzar a jugar sin tener que preocuparme por pensar el texto, que al final eso es lo que un poco te coarta, a la hora de ensayar, pero al final cada persona tiene su método, no sé, y estudiar pues es como cuando vas al cole o como cuando estudias una carrera, que te tienes que memorizar mogollón de textos, pues es lo mismo.

¿Ha habido alguna vez que te hayas quedado en blanco en alguna obra?

Por supuesto, muchísimas veces, no solo yo, todos mis compañeros.

¿Y eso cómo se salva?

Pues con tablas. Al final o acabas verbalizando algo que se parezca mucho a lo que tenías que decir, pero que no recuerdas exactamente cuál era la fórmula o tiras para adelante. Es que al final el directo es lo que tiene, que hay que tirar para adelante como sea y es un trabajo en equipo en definitiva. Normalmente cuando pasa esto o te salvas tú solo o si no te salvan tus compañeros.

«Mi historia con Chicago es muy diver»

Recordemos que estás actualmente en el Teatro Apolo de Madrid con Chicago El Musical interpretando a Billy Flynn que, a modo de resumen por contextualizar para aquellos que no sepan de qué va la obra, cuenta la historia de Roxie Hart, una ama de casa y bailarina de noche que asesina a su amante cuando este amenaza con abandonarla. Mientras engaña a las autoridades y a la prensa para librarse de la condena, contrata a Billy Flynn, un abogado habilidoso de la ciudad que tratará de hacer todo lo posible por ayudar a la protagonista, a Roxie. ¿Qué sentiste el primer día que se estrenó este musical?

Pues mira, mi historia con Chicago es muy «diver», porque aparte de que es un Kander y Ebb y yo parece que me estoy como especializando en los musicales de esta gente, porque Cabaret también es de Kander y Ebb, y de hecho a mí me encantan porque hablan siempre de temas que no pasan de moda, que son muy humanos y que al final el espectador se ve reflejado, en el anterior montaje que se hizo de Chicago hace unos 14 años, creo, yo estuve a punto de hacer el personaje de Amos y me quedé en la final. Al final no pude entrar en el espectáculo y siempre viene el equipo de Broadway a montarlo. Entonces Gary Chryst, que es el coreógrafo, me viene el primer día de ensayos, ahora ya de Billy, y me dice «Tú estuviste a punto de ser Amos. Nosotros queríamos que fueras Amos, pero ahora con Billy es el momento correcto».

¡Qué fuerte!

Sí sí, la verdad es que sí. Y yo creo que al final, bueno, Chicago es un musical que me ha perseguido de alguna forma y que espero que me siga persiguiendo porque es un clásico, a mí me parece uno de los mejores musicales que se han escrito en la historia.

Y sobre lo que has comentado de que es un musical que no pasa de moda, ¿por qué consideras que no pasa de moda y que a día de hoy las generaciones siguen viendo ese musical?

Pues porque, mira, cualquier obra que esté bien escrita no pasa de moda porque seguramente tratará temas y apelará al espectador con aspectos que le atañen, en los que nos vemos reflejados… Chicago habla de las fake news en este caso, por ejemplo, de la manipulación de la prensa, de la gente que está dispuesta a hacer cualquier cosa para ser conocida… Claro, son cosas que vemos todavía a día de hoy. Es una obra que pasa en los años 20 que se escribió en los años 70, quiero decir, al igual que Cabaret, que habla de cosas que a día de hoy continúan pasando. Entonces yo creo que a día de hoy este tipo de espectáculos nunca pasan de moda porque al final te enseñan personajes con los que es muy fácil identificarse porque hablan de lo humano y los humanos como no aprendemos, pues siempre siempre nos veremos reflejados en este tipo de obras (ríe).

«Me gustan los personajes con aristas»

Con respecto a la manipulación, ¿cómo te has preparado el personaje de Billy Flynn? Porque al final también es un personaje que tiene carisma y que tiene que saber afrontar, pues todas estas situaciones para poder ayudar a Roxie, ¿no?

Pues mira el carisma, espero que venga de casa ya, si no, no me hubieran cogido el casting (ríe), pero es muy divertido. Yo creo que con Billy confluyen varios aspectos. A mí me gustan los personajes complejos, me gustan los personajes con aristas, que tienen varias caras entonces, Billy Flynn es así. Es un cínico, es un tío que manipulará hasta su madre para conseguir lo que quiere, es encantador, pero a la vez es peligroso. Reúne este tipo de cosas y es un personaje con muchas luces y con muchas sombras que para mí lo hace muy atractivo y es lo que intento hacer cada noche en el escenario.

¿Se parece Billy a Iván Labanda?

No (ríe), es decir, a los actores nos gusta representar personajes alejados de nosotros mismos porque son más divertidos de hacer. Por eso a todo el mundo le gusta hacer del malo de la película porque son como más interesantes y te queda tan lejos, generalmente, a no ser que sea un cabrón, que es como muy divertido de hacer y Billy lo es.

Con respecto a este musical, ¿cuál ha sido la felicitación que te han dicho que más ilusión te ha hecho?

Pues mira, a mí lo que más ilusión me hace, que afortunadamente es lo que más me han dicho, es que parece un personaje escrito para ti. Eso creo que es lo mejor que te pueden decir, que la gente que salga de ver el espectáculo te diga «tío, es que lo bordas y parece que sea algo que te hayan escrito este papel para ti» creo que es lo mejor que te pueden decir.

«Yo creo que lo guay de un actor es que la gente se olvide de la interpretación»

Sí, porque al final significa que has interpretado bien a ese personaje, ¿no?

Claro, es que para mí va más allá de interpretar siempre. Yo creo que lo guay de un actor es que la gente se olvide de la interpretación, ¿sabes? Al final tú tienes que vivir el papel, no tienes que convertirte en ese en ese personaje, ¿no? Entonces cuando logras que la gente ya no vea un actor representando un papel, sino que se meta en la historia y se lo crea, creo que ese es el punto idóneo.

Y para quienes no hayan visto todavía aquí Chicago en Madrid, ¿qué les dirías que se van a encontrar? ¿Por qué tienen que verlo?

Chicago hay que verlo porque porque es uno de los mejores musicales que se han escrito en la historia musicales, y te lo digo yo que tengo bastante experiencia (ríe). Porque la música es flipante, la puesta en escena es sobria, contenida, muy conceptual. Es muy difícil ver un musical como Chicago, que además es un musical que marcó un antes y un después en la historia de Broadway. Solo por eso ya merece la pena verlo, pero además te diría que van a ver a uno de los mejores elencos que se van a poder encontrar en un teatro porque realmente el casting que se hizo con esta compañía es espectacular.

¿Con cuál de tus compañeros tienes mayor afinidad?

Con todos en este caso. Mira, habría otras obras que igual te diría, mira pues con tal, con tal. En este caso somos una familia. Yo creo que eso se nota en escena, creo que el espectador lo capta y es parte del éxito del espectáculo. Nos llevamos todos muy bien y me siento tan orgulloso de formar parte de este reparto porque hay tanto talento que es que es inacabable. Y, aparte, que son muy buenas personas, o sea que es un combo perfecto.

Perfecto, la verdad. Con respecto a la música que has comentado antes del ambiente, por ejemplo, el jazz en este caso, ¿en qué influye el ambiente en que el espectador se pueda meter en el del musical?

Bueno, el jazz es el estilo al final. Es como está escrita la función. El jazz nos lleva a esta América, este Chicago de los años 20. Genera una atmósfera muy concreta, y el jazz, que es uno de los géneros que a mí más me gusta musical, te lleva a través de toda la función y creo que sirven muy bien las letras de las canciones, por ejemplo.

«En julio comienzo a ensayar una obra que se llama Turisme Rural en Barcelona»

Y ya un poco para finalizar este encuentro, ¿tienes algún proyecto en mente para después de que se acabe el musical de Chicago?

Pues mira sí. Terminamos Chicago el 28 de abril y en julio comienzo a ensayar una obra que se llama Turisme Rural en Barcelona, que es la nueva comedia que ha escrito Jordi Galceran. Es el autor de El Método Gronholm, entre otras obras, dirigida por Sergi Bellver, que también es un master and commander y que estrenaremos en Barcelona en septiembre en el Teatre Borràs.

Pues muchísimas gracias Iván y muchísima suerte con estos últimos días de Chicago y que vaya muy bien en la futura obra allí en Barcelona.

Muchísimas gracias a ti.

Entradas y más información sobre Chicago El Musical

Para disfrutar de las últimas funciones de Chicago en Madrid, consultar la web oficial de información y entradas pinchando aquí.

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