Mar 28 mayo 2024
07 : 02
Cultura | Comunidad de Madrid

¿Qué le puedes regalar a tu madre por el Día de la Madre?: La escritora Vanessa Montfort nos recomienda ‘La hermandad de las malas hijas’

Publicado

el

Portada del libreo de Vanessa Montfort sobre las madres

Mónica entrena perros para la Policía Nacional, aunque siempre ha querido ser detective, y debe lidiar con una madre que llama permanentemente su atención. A raíz de la extraña muerte del paseador de perros del barrio, se encargará de investigar qué sucedió recuperando el contacto con su grupo de amigas de la infancia, ya que sospecha que sus madres ocultan algo. Se hacían llamar «las malas hijas» y, aún hoy, no consiguen sentirse lo suficientemente buenas: una actúa como madre de su propia madre; otra se sintió abandonada por su progenitora; otra nunca ha escuchado que esté orgullosa de ella…

¿Conseguirán reconstruir sus relaciones maternofiliales como mujeres adultas? ¿Descubrirán el misterio de la muerte Orlando? Estos enigmas se resolverán bajo la atenta mirada de los perros que paseaba, quienes también tendrán mucho que decir sobre cómo manejamos las relaciones humanas.

Esta es también una historia generacional, pero de dos generaciones

El reencuentro de un grupo de amigas que provoca otro, el de las hijas con sus madres, que pertenecen a otra generación: muchas pasaron de ser niñas a mujeres y madres de la noche a la mañana, sin que nadie las guiase y las cuidara. Que fueron ellas las que les dieron alas a pesar de que sabían que las dejarían solas. ¿O no lo sabían? Que tejieron un hilo para guiarnos por un laberinto de libertades recién conquistadas. Y que no hay por qué sentirse una mala hija por no ser perfecta pero tampoco debe de sentirlo una madre. Un diálogo nunca surge de los reproches.

La hermandad de las malas hijas es una historia original con una fuerte carga psicológica. Una lectura alegre y tierna a veces, y otras profundamente íntima y crítica. Un homenaje a la madre de carne y hueso, a las nuestras, pero también a esas hijas que lo hacen lo mejor que pueden, a nosotras. Un regalo para compartir que puede ser la llave que abra una ventana al diálogo sentimental: ¿qué le dirías a tu madre que no le hayas dicho nunca?  ¿qué crees que ella te diría a ti si pudiera? ¿ha llegado la hora de hacerlo?

Leer:  La Comunidad participa en la I Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro, organizada por la RAE

Aquel Madrid y cultura que compartimos

La Plaza de Oriente se convierte en un personaje más, un personaje de leyenda. Desorientada, como sus personajes, y que ha sufrido los cambios del tiempo. Una desorientación que marca la
relación entre unas madres que sienten que han dejado de serlo y unas hijas que, erróneamente, se convierten en madres de sus madres.

«La plaza… Había sólo cuatro en el mundo con ese nombre, pero, de todas, la plaza de Oriente de Madrid era la única orientada a Occidente como una brújula estropeada. Quizá por eso a lo largo
de los años fue uniendo tanto como desorientó a quienes la habitaron. Gracias a eso también les regalaba delirantes atardeceres con los que soñar o enamorarse».

Las madres fueron una vez fuertes y valientes a ojos de sus pequeñas, fueron mujeres antes de que ellas llegaran al mundo. Fueron ellas quienes vivieron bajo una Dictadura, fueron a la universidad y corrieron delante de los grises mientras pregonaban ideologías que denunciaban la represión y la necesidad de libertad. A pesar de todo, no todas pero sí muchas, volvieron sus casas tras las primeras conquistas y hoy, cuando sus hijas han volado del nido, se preguntan dónde se quedaron sus vidas porque el espejo de sus hijas amplifica sus frustraciones.

Las madres de esta novela fueron zarandeadas por unos vientos de cambio que agitaron la Transición. Y entonces, en medio de aquella vorágine, descubrieron cuánto estaba cambiando el Madrid
señorial y herido desde la posguerra. Cada vez éramos más modernos y la plaza de Oriente, que en el fondo ha seguido siendo la misma, con sus reyes godos vigilando desde el pasado, su Teatro Real y sus cafés antiguos, vivió quizás su mayor transformación a raíz de su condición de peatonal en la década de los noventa.

«Margarita siguió recordando: por aquel entonces esa pastelería se llamaba la Tahona del Espejo, como el nombre de la calle, y las ruinas que se veían ahí, bajo el suelo de metacrilato, eran las anti-guas murallas que defendían Madrid (…) Pero para Margarita aquel lugar era un placer culpable: le gustaba por sus tartaletas de hojaldre en forma de cisne, porque se columpiaban en el aire melodías barrocas y porque, en su día, allí bajaba a comprar el pan Mariano José de Larra. No dejó de hacerlo ni siquiera el día en que se voló la cabeza sobre uno de sus libros, ¿sabía eso?, justo en aquella casa, y señaló con su dedo huesudo unos balcones».

Leer:  La Comunidad declara Bien de Interés Cultural la Estación de Comunicaciones por Satélite de Buitrago del Lozoya

Los libros de Enid Blyton; La historia interminable, que todos los de varias generaciones leímos, emulando a Bastián Baltasar Bux; Barrio Sésamo, los dibujos de Hanna Barbera, la señora Fletcher, Dallas, las series que veían nuestros padres y compartían con nosotros, Dinastía o Falcon Crest; el David Bowie que para los niños de entonces se convirtió en el rey de los duendes (Dentro del laberinto); Indiana Jones y el primer eslabón de nuestra cultura cinéfila… Esa cultura a la que ellas abrieron la puerta formó parte del paisaje de una ciudad también compartida: en la Joy Eslava hemos bailado madres e hijas y ambas hemos cerrado bebiendo El Anciano Rey de los Vinos o el Caripen, ese antiguo tablao de Lola Flores…

La autora

Vanessa Montfort (Barcelona, 1975) creció en Madrid. Licenciada en Periodismo, es novelista y dramaturga. Considerada una de las voces más destacadas de la literatura reciente en lengua castellana, su obra está presente en veinticinco países, entre ellos Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Corea, Estados Unidos y toda América Latina.

Es autora de El ingrediente secreto (XI Premio Ateneo Joven de Sevilla, 2006), Mitología de Nueva York (XLII Premio Ateneo de Sevilla, 2010) y La leyenda de la isla sin voz (Premio Ciudad de Zaragoza. Mejor novela histórica del año, 2014). Después vinieron Mujeres que compran flores (2016), que confirmó su éxito internacional de crítica y público, El sueño de la crisálida (2019) y La mujer sin nombre (2020), basada en su propia obra de teatro, Firmado Lejárraga, que rescató del olvido la figura de la escritora María Lejárraga.

¿Te gusta este contenido?, ¡compártelo!
- Publicidad -
Cultura | Comunidad de Madrid
La Comunidad abre del 17 al 28 de junio el plazo para inscribirse en pruebas de ciclos de artes plásticas y diseño

Publicado

el

Por

Comunidad
Continuar leyendo
Cultura | Comunidad de Madrid
Alumnos de Arquitectos de Sonidos emocionan en el escenario con su talento inclusivo en el festival Visibles

Publicado

el

Por

Alumnos
Continuar leyendo