El primer concierto de Rosalía en el Movistar Arena de su 'Lux Tour' se mueve del ballet al tecno
La artista combinó referencias clásicas y modernas en un show dividido en cuatro actos que transformó el escenario y conquistó a más de 15.600 asistentes
Rosalía protagonizó un concierto inolvidable en el Movistar Arena de Madrid, donde más de 15.600 personas disfrutaron de una experiencia única que mezcló ballet, electrónica y teatralidad. La cantante dividió la noche en cuatro actos, transformando el escenario desde una caja de muñecas hasta la recreación del Museo del Louvre y la sala de la Mona Lisa de Da Vinci.
Enfundada en un tutú rosa y zapatillas de punta, Rosalía abrió el espectáculo con 'Sexo, violencia y llantas' y 'Reliquia', flotando entre pliés, relevés y giros que mezclaban el ballet clásico con la teatralidad de canciones como 'Divinize'.
Confesionario y cercanía con el público
La artista rompió la distancia con el público al interpretar 'Can't take my eyes off you' rodeada de fans que simulaban ser visitantes del Louvre, caracterizada como la Mona Lisa. Incluso la youtuber Soyunapringada subió al escenario a confesar sus pecados en un confesionario creado por Rosalía, que respondió con humor antes de continuar el show.
De María Antonieta al twerking
El vestuario pasó del ballet clásico a la estética más sensual en el baile de 'Saoko', con Rosalía luciendo una peluca inspirada en María Antonieta mientras hacía twerking con un culotte fucsia.
Tras recuperarse de la intoxicación alimentaria que le obligó a cancelar su concierto en Milán, la cantante agradeció a los asistentes en Madrid su presencia y dio lo mejor de sí misma durante todo el recital.
El tercer acto, con 'El redentor', combinó palmas y cajones de Macarines. En 'Sauvignon blanc', Rosalía brindó con una copa de vino blanco sobre un piano, mientras respondía a los comentarios del público. El concierto alcanzó su clímax con 'Focu 'ranni' y finalizó con 'Magnolias', dejando al público emocionado con su promesa de volver tras desaparecer como polvo para ascender de nuevo.
