El Mercado de San Miguel reabre esta semana tras completar su plan de rehabilitación estructural
El edificio, declarado BIC, retoma su actividad con todos sus puestos y sin cambios en su concepto gastronómico
El icónico Mercado de San Miguel volverá a abrir sus puertas el próximo jueves 26 de febrero tras completar la tercera fase de su plan de rehabilitación y consolidación estructural. El histórico mercado, situado en pleno centro de Madrid, retoma así su actividad habitual después de varias intervenciones iniciadas en 2023.
La actuación, impulsada por Redevco, ha permitido culminar un ambicioso proyecto destinado a garantizar la estabilidad y conservación de uno de los edificios más emblemáticos de la capital.
Culmina la consolidación estructural iniciada en 2023
La última fase de los trabajos se ha centrado en el refuerzo y consolidación de la cimentación interior del inmueble. Con esta intervención se completa un plan que arrancó en 2023 con el refuerzo de los pilares exteriores y que continuó en 2024 con la renovación integral de la cubierta.
El objetivo ha sido asegurar la estabilidad de la estructura de hierro del edificio, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en el año 2000. La estrategia de mantenimiento ha permitido reforzar el conjunto sin alterar su esencia arquitectónica.
Mismos puestos y misma propuesta gastronómica
El mercado retoma su actividad con el cien por cien de sus arrendatarios, garantizando la continuidad del modelo que lo ha convertido en un referente internacional. No habrá cambios en el concepto gastronómico ni en la oferta.
Más de 30 puestos volverán a ofrecer productos de la despensa española y propuestas de cocina internacional, manteniendo el equilibrio entre tradición y vanguardia culinaria que define al espacio.
Un icono centenario de la arquitectura madrileña
Construido entre 1913 y 1916 bajo la dirección del arquitecto Alfonso Dubé y Díez, el mercado es el único mercado de hierro que sobrevive en Madrid. Tras su transformación, reabrió el 13 de mayo de 2009 como el primer mercado gastronómico de España.
Ubicado en la plaza homónima, se ha consolidado como uno de los espacios más visitados de la ciudad, al nivel de instituciones culturales como el Museo del Prado o el Museo Reina Sofía, y como un referente de la cultura culinaria madrileña.