Diez pianos convertirán las plazas del centro de Madrid en escenarios abiertos este viernes completamente gratis
Diez pianos sonarán este viernes en plazas del centro de Madrid dentro del proyecto ‘Tu ciudad se llena de pianos’
Este viernes, la ciudad de Madrid volverá a transformarse en un gran auditorio al aire libre con la música de diez pianos repartidos por algunas de sus plazas más icónicas, como Santa Ana, Murillo o la Plaza Mayor, donde se instalarán dos instrumentos.
La iniciativa, impulsada por la Fundación Occident y el Concurso Internacional Maria Canals, regresa bajo el título ‘Tu ciudad se llena de pianos’, y cuenta con la colaboración de la Asociación de Comerciantes del Barrio de las Letras.
Cuándo es
Desde las 11:00 hasta las 20:00 horas, los pianos estarán disponibles para músicos profesionales, aficionados y curiosos que quieran disfrutar de la experiencia de tocar en plena calle.
Los instrumentos se ubicarán en Plaza de Murillo, Plaza de Platerías, Plaza de Juan Goytisolo, Plaza de Santa Ana, Plaza de las Cortes, Plaza de Canalejas, Metro Sevilla-Alcalá y Plaza de Santa Cruz. En la Plaza Mayor habrá dos pianos: uno junto a la estatua de Felipe III y otro frente a la Casa de la Panadería.
Los organizadores han animado a compartir los mejores momentos de la jornada en redes sociales con la etiqueta #PianosMadrid, recordando que se trata de un evento abierto y participativo.
“Esperamos que, como en ediciones anteriores, los madrileños vuelvan a acoger con entusiasmo la iniciativa y se acerquen desde primera hora a vivir esta experiencia. La música cobra vida en la calle”, señaló Ignacio Gallardo-Bravo, director de la Fundación Occident.
Por su parte, Jordi Vivancos, director del Concurso Maria Canals, ha subrayado el carácter inclusivo de la propuesta: “Queremos que sea una jornada diversa, en la que se escuche tanto a profesionales como a amateurs o a cualquier persona que disfrute del piano y de la música compartida”.
‘Tu ciudad se llena de pianos’ busca acercar la música a la ciudadanía y fomentar su práctica como lenguaje común y universal, reforzando la idea de que el espacio público puede ser también un escenario para la creación y la convivencia.
