Así afectará a los conductores el nuevo desvío total de la A-5 por las obras del túnel que abrirá en noviembre de 2026

El Ayuntamiento adelanta la excavación del túnel y reorganiza la circulación con un desvío prolongado hasta 2026

Vista de las obras del soterramiento de la carretera A-5, a 13 de octubre de 2025, en Madrid (España). Las obras de la A-5 están a punto de cumplir un año en unos trabajos de soterramiento que van "en plazo", como han confirmado tanto el alcalde. Imagen de EP.
Vista de las obras del soterramiento de la carretera A-5, a 13 de octubre de 2025, en Madrid (España). Las obras de la A-5 están a punto de cumplir un año en unos trabajos de soterramiento que van "en plazo", como han confirmado tanto el alcalde. Imagen de EP.

La excavación del futuro túnel de la A-5 se adelanta un mes y obliga a desviar toda la circulación a la calzada sur, en sentido entrada a Madrid, desde las 6 horas de este lunes. Se trata de una de las vías más transitadas de la capital.

El cambio marca el inicio de la segunda fase de las obras, que reorganiza por completo el tráfico entre la avenida de Portugal y Padre Piquer. La previsión municipal es mantener esta configuración hasta noviembre de 2026, cuando está prevista la apertura del túnel.

Una reorganización total del tráfico para avanzar en el túnel

La portavoz municipal y vicealcaldesa Inma Sanz explicó que el desvío permitirá acelerar la excavación del tramo norte del túnel, reduciendo en un mes los plazos previstos. Con este movimiento, la circulación que hasta ahora utilizaba la calzada norte pasará íntegramente a la sur, que asumirá el flujo de entrada a Madrid con cuatro carriles, dos por sentido.

Este reajuste supone el cierre completo de la calzada norte, donde ya se han ejecutado los pilotes y las losas del futuro tubo sur. La intervención da por finalizada la primera fase de desvíos, activa desde febrero, y abre un nuevo escenario para la movilidad en la zona.

Un trazado simplificado pero con desvíos prolongados

Con la nueva configuración, el tráfico contará con un trazado más recto y menos curvas, aunque se mantendrán los bypasses en los enlaces de Boadilla, Yébenes, Batán y Parque de Atracciones. Estos puntos requieren intervenciones más complejas y desvíos de mayor duración para demoler completamente las estructuras existentes.

La velocidad máxima seguirá limitada a 50 km/h, una reducción ya implantada desde el inicio de las obras para garantizar la seguridad en la zona de actuación. Según los cálculos municipales, por este tramo circulan diariamente unos 80.000 vehículos, lo que convierte la A-5 en una de las arterias más sensibles a cualquier modificación.

Un proyecto para reducir tráfico en superficie y recuperar espacio público

La puesta en marcha del túnel permitirá retirar hasta un 90% de los vehículos en superficie y reducir de forma notable las emisiones contaminantes. La cubrición de la vía dará continuidad al bulevar peatonalizado de la avenida de Portugal hasta Padre Piquer, con un total de 3,2 kilómetros de nuevo espacio urbano.

El diseño prioriza la movilidad peatonal y ciclista, además de mantener una vialidad ajustada a los desplazamientos locales del vehículo privado y el transporte público. Bajo tierra, el futuro túnel contará con tres carriles por sentido distribuidos en dos vanos. Los carriles interiores funcionarán como bus-VAO, con señalización variable para adaptarse a la demanda en cada momento.

El Ayuntamiento destaca que la incorporación de carriles reversibles y regulables permitirá responder a los flujos cambiantes de tráfico, especialmente en horas punta. Esta flexibilidad está pensada para equilibrar el volumen de vehículos sin comprometer la eficacia del transporte público.

La apertura del túnel en 2026 marcará el final de uno de los proyectos de transformación urbana más relevantes de la zona suroeste de Madrid, con efectos directos en la movilidad de miles de conductores diarios.