Comienza el juicio por el atropello múltiple en una boda de Torrejón que dejó cuatro muertos y nueve heridos
Este lunes ha comenzado en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio por uno de los sucesos más impactantes de los últimos años en la Comunidad: el atropello múltiple en una boda celebrada en Torrejón de Ardoz el 6 de noviembre de 2022, que dejó un trágico balance de cuatro muertos y nueve heridos de gravedad.
El suceso tuvo lugar en torno a las 2:44 horas a la salida del restaurante ‘El Rancho’, en la avenida de la Constitución, donde se celebraba una boda gitana con más de 200 invitados. El presunto autor, identificado como M. D. M., alias 'El Portugués', arrolló con su vehículo a varios asistentes tras un altercado familiar.
Una acusación de 226 años de cárcel
El Ministerio Fiscal solicita 226 años de prisión para el acusado, repartidos entre cuatro delitos de asesinato consumado (25 años por cada uno) y nueve en grado de tentativa (14 años por cada uno). El escrito de acusación sostiene que el hombre actuó con la intención de matar, o al menos asumiendo las consecuencias fatales de su acción, al acelerar deliberadamente contra el grupo de personas congregadas frente al local.
Los hechos se desencadenaron tras una discusión protagonizada por uno de los hijos menores del acusado, que fue invitado a abandonar la celebración junto con sus acompañantes. Tras el incidente, y ya en el exterior, M. D. M. accedió a su vehículo junto a dos hijos y dos sobrinos, y embistió intencionadamente a varios de los asistentes.
Víctimas mortales y heridos
El atropello provocó la muerte de I. M. S., C. R. B., J. M. R. V. y C. B. S. Además, otras nueve personas resultaron heridas, algunas de ellas con lesiones de consideración. Entre los afectados se encuentran D. M. R., C. R. N., Á. J. B., F. R. B., M. del C. N., A. J. S., D. J. S., V. P. B. y J. A. J. B.
El vehículo implicado no contaba con seguro de responsabilidad civil en el momento de los hechos. El acusado permanece en prisión provisional desde la fecha del suceso.
Un juicio de alta tensión
El juicio se desarrolla bajo un amplio dispositivo de seguridad, ya que enfrenta a dos clanes familiares, lo que ha elevado la tensión alrededor del caso. La vista oral contará con la declaración de cerca de 50 testigos y 30 agentes de la Policía Nacional, reflejo de la complejidad del caso y de la magnitud del impacto social generado.