El Madrid de 1830 revive en miniatura: vuelve una de las maquetas de más preciadas de Madrid al Museo de Historia
El Museo de Historia de Madrid vuelve a mostrar una de sus joyas más singulares: la maqueta de León Gil de Palacio, una representación minuciosa del Madrid de 1830, cuando la capital aún estaba rodeada por la cerca fiscal de Felipe IV.
La pieza, considerada una de las maquetas históricas más antiguas e importantes de Europa, regresa al museo tras una exhaustiva restauración y con una nueva ubicación adaptada para su conservación y exhibición, en la que se han invertido cerca de 90.000 euros.
Obra del ingeniero militar León Gil de Palacio y encargada por el rey Fernando VII en 1828, la maqueta fue elaborada en un tiempo récord para el Real Gabinete Topográfico.
Su precisión cartográfica y su carácter pionero la convierten en un documento excepcional: por primera vez, se representaron los espacios interiores de las manzanas y las cotas de la Villa y Corte con una fidelidad nunca antes vista.
Con 5,21 por 3,53 metros y una escala 1:816, esta recreación del Madrid previo al Ensanche ofrece una visión diminuta y fascinante de la ciudad antes del progreso industrial. En su construcción se utilizaron madera de chopo, seda, alambre, hilo, arena y diversos metales, y los edificios más representativos fueron modelados de forma individual, reflejando la minuciosidad y el espíritu científico de la época.
El visitante puede hoy contemplar un Madrid de liliputienses, un paisaje urbano detenido en el tiempo que permite imaginar cómo era la capital casi dos siglos antes de los drones o la fotografía aérea.