Lole Montoya pone el broche a Miradas Flamenkas con un viaje emocional a Nuevo día
La Muestra de Flamenco de Vallecas se despide este fin de semana con dos citas que miran al futuro sin olvidar la revolución sonora que Lole y Manuel iniciaron hace medio siglo. El domingo 14, Lole Montoya volverá a defender sobre el escenario algunos de los temas esenciales de Nuevo día, el disco que en 1975 abrió un camino nuevo dentro del flamenco y cuyo aniversario ha guiado toda la edición de Miradas Flamenkas.
La artista sevillana, una de las voces más reconocibles de la música española, ofrecerá un recital cargado de memoria y actualidad. Además de revisitar aquellas piezas que marcaron su trayectoria junto a Manuel Molina, interpretará parte del repertorio de Cancionero, el trabajo en el que está inmersa y donde rinde homenaje a figuras que han influido en su forma de sentir el cante.
Heredera de una larga tradición y, a la vez, figura imprescindible de la modernización del género, Lole Montoya ha construido una carrera en solitario que incluye álbumes como Liberado, Ni el oro ni la plata o Metáfora. En 2022 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.
Blanca La Almendrita, la nueva ola que bebe de Lole y Manuel
Un día antes, el sábado 13, el festival recibirá a Blanca La Almendrita, una de las voces jóvenes más personales del flamenco actual. Desde su debut Quimera hasta su reciente EP Delirio, la artista jienense ha apostado por un lenguaje en el que conviven electrónica, ecos árabes, guitarras con acento psicodélico y una raíz jonda que vertebra toda su música.
En Delirio, que presentará por primera vez en Miradas Flamenkas, la cantante propone una escena hipnótica donde tradición y vanguardia conviven a partes iguales, siguiendo el espíritu de ruptura que caracterizó a Lole y Manuel y que ella escuchó desde niña.
Un cierre que mira al origen… y a lo que está por venir
Con estos dos espectáculos, Miradas Flamenkas culmina un año dedicado a reconocer el impacto cultural de Nuevo día, un disco que transformó la estética, el sonido y el imaginario del flamenco moderno. La despedida reúne a una figura histórica y a una artista emergente que, desde lugares distintos, comparten la misma pulsión: abrir caminos.