Descubre y disfruta las mejores rutas naturales para ir con niños y aprovechar la primavera en Madrid Sur
Con la llegada del buen tiempo y la primavera en pleno esplendor, apetece más que nunca salir a respirar aire puro, disfrutar del sol y pasar tiempo al aire libre. Y lo mejor es que no hace falta irse muy lejos para hacerlo.
A pocos kilómetros de la capital, Madrid esconde auténticos oasis naturales perfectos para desconectar de la rutina y conectar con la naturaleza. Ya sea a pie, en bici o incluso con carrito, estas escapadas cercanas ofrecen el plan ideal para aprovechar cada rayo de sol en familia.
La Senda Mágica: un paseo encantado entre naturaleza y fantasía
A las afueras de Arroyomolinos, se esconde un rincón donde la imaginación y la naturaleza se dan la mano: La Senda Mágica. Este encantador recorrido de apenas 1,5 kilómetros se puede convertir en una experiencia inolvidable tanto para pequeños como para mayores.
La zona cuenta con varios aparcamientos habilitados, sobre todo cerca del puente que cruza el cauce del río. A los pocos metros de comenzar, se encuentra una zona plana y un cartel que da la bienvenida a la Senda Mágica. En él, un mapa del recorrido donde se destacan algunos de los puntos más curiosos y llamativos de la ruta.
A lo largo del sendero se podrán descubrir pequeños habitantes del bosque: gnomos, duendes, hadas e incluso trols. Algunos de estos personajes están claramente visibles, mientras que otros requieren una mirada más curiosa para ser encontrados. La experiencia se convierte así en una especie de juego de observación, ideal para despertar la imaginación y la atención de los más pequeños de la casa.
La Senda Mágica tiene un claro objetivo educativo: concienciar sobre la sostenibilidad, la recuperación y la conservación del medio ambiente, incluso en zonas cercanas a núcleos urbanos. A lo largo del paseo se encuentran diversos paneles informativos que explican el ecosistema local, comenzando por aspectos generales del entorno natural, y centrándose después en el ecosistema propio del río que acompaña al recorrido.
Parque del Prado
A tan solo unos kilómetros al sur de Madrid, en la localidad de Humanes, se encuentra uno de esos lugares que sorprenden por su belleza y tranquilidad: el Parque del Prado, también conocido como Parque del Prado de la Casa.
Este encantador espacio natural es perfecto para pasar el día en familia, especialmente si vas con niños, ya que cuenta con merenderos, zonas de juegos infantiles, y espacios abiertos ideales para hacer picnic, relajarse o jugar al aire libre.
Sus senderos están bien cuidados y permiten pasear entre árboles y zonas ajardinadas, haciendo del parque un lugar accesible y cómodo para visitantes de todas las edades.
El parque ofrece un entorno privilegiado rodeado de abundante vegetación, campos de cereal, amplias zonas de césped y un hermoso lago, hogar de numerosas aves como patos y gansos del Nilo.
Uno de los elementos más especiales del parque es la presencia de la ermita de la Virgen del Amor Hermoso, un pequeño y bello monumento que merece ser visitado. Situada en un entorno sereno y acogedor, añade al paseo un valor cultural y espiritual que completa la experiencia.
Embalse de Picadas
En plena Sierra de Gredos, dentro del municipio de Pelayos de la Presa y muy cerca de localidades como Navas del Rey y Aldea del Fresno, se encuentra uno de los destinos más accesibles y encantadores para una escapada en plena naturaleza: el Embalse de Picadas. Este embalse, construido en los años 50 para almacenar las aguas del río Alberche, está rodeado de un entorno natural de gran belleza, ideal para una jornada de senderismo o ciclismo en familia.
La ruta que lleva hasta el embalse forma parte de una vía verde que discurre por el trazado del antiguo Ferrocarril del Tiétar, una línea férrea proyectada para unir Madrid con Extremadura que nunca llegó a completarse debido a la Guerra Civil.
Con un recorrido de 14 kilómetros (ida y vuelta), esta ruta lineal es una de las más sencillas de la Comunidad de Madrid. Gracias a su terreno llano y su buena señalización, es perfecta para recorrer en bicicleta, caminar con tranquilidad o incluso hacerla con carritos infantiles sin ningún tipo de dificultad. A pesar de su longitud, se hace muy llevadera gracias a la belleza del paisaje y la sensación de desconexión que ofrece.
Durante el camino, el visitante se ve rodeado de vegetación, montañas suaves y el murmullo del Alberche. Es un lugar donde respirar aire puro, observar aves, hacer una parada para comer al aire libre o simplemente dejar que los niños pedaleen sin preocupaciones.
Parque Forestal de Polvoranca
Ubicado entre los municipios de Leganés, Alcorcón y Fuenlabrada, el Parque Forestal de Polvoranca es uno de los mayores espacios naturales de la Comunidad de Madrid, con más de 150 hectáreas de zonas verdes, rutas, jardines temáticos, fauna autóctona y servicios para toda la familia.
Integrado dentro del proyecto del Bosque del Sur, Polvoranca está pensado para disfrutar a pie, en bici o incluso con carrito infantil, gracias a sus caminos amplios y bien cuidados. Las rutas pueden adaptarse según el tiempo y las ganas de caminar: desde un sencillo paseo alrededor de la laguna de Maripascuala —que se recorre en menos de una hora—, hasta itinerarios más extensos que llevan a lugares como las ruinas de la Iglesia de San Pedro Apóstol de Polvoranca, vestigios históricos que recuerdan el antiguo asentamiento que dio nombre al parque.
Esta ruta permite descubrir varios de los rincones más especiales del parque. El primero de ellos es el río Recomba, que vertebra toda la zona y en cuyas aguas es habitual ver nadar patos y tortugas. Tras cruzar uno de los puentes, aparece a la izquierda el jardín de rocas, con una veintena de formaciones geológicas distintas, expuestas al aire libre y explicadas en paneles educativos. Una vitrina vertical complementa la experiencia, mostrando el período geológico al que pertenece cada roca. Muy cerca se encuentra una charca artificial de anfibios, destinada a la conservación de sapos, ranas y galápagos.
En la parte derecha del paseo central se sitúa el jardín botánico, creado en colaboración con el Real Jardín Botánico de Madrid. Alberga más de 400 especies de árboles y plantas de todos los continentes, organizadas geográficamente para que el visitante viaje, en pocos pasos, por los paisajes vegetales del planeta.
El corazón del parque es sin duda la laguna de Mari Pascuala, una antigua laguna natural reconvertida en un lago artificial de ocho hectáreas, que marca el nacimiento del río Recomba. A su alrededor, se concentran los principales servicios del parque: fuentes de agua potable, merenderos, amplias praderas para hacer picnic, zona infantil con tirolina y tobogán gigante, aseos públicos y un chiringuito con terraza donde puedes tomar algo fresco, comer raciones, bocadillos, pizzas e incluso carne a la barbacoa (en temporada). El chiringuito abre todos los días excepto los miércoles.


