Una treintena de meninas toman Madrid para transformar la capital en un museo al aire libre
La primera menina con síndrome de Down de Madrid se instala en Serrano para visibilizar esta condición
Una treintena de meninas se saldrán de los lienzos de Velázquez y tomarán de nuevo las calles de Madrid este viernes, 15 de noviembre, para transformar una vez más la capital en un museo al aire libre, en el marco de la 7ª edición de Meninas Madrid Gallery.
Así se ha dado a conocer este miércoles en el Mercado municipal de La Paz, en un acto que ha contado con la asistencia de la delegada de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. De este modo, a partir de este viernes madrileños y visitantes podrán fotografiarse con estas figuras populares hasta el próximo 15 de diciembre en los distritos de Centro, Chamartín, Chamberí, Moncloa-Aravaca y Salamanca.
Como en las pasadas ediciones, artistas y personalidades de diversos ámbitos dejarán su huella las meninas de 1,80 metros de altura. La presente edición ha contado con la creatividad de los componentes de Hombres G, de la cantante Chenoa y de su homóloga venezolana Karina, de la periodista Susanna Griso, de la chef Cristina Oria o de la empresaria Paloma Cuevas.
Además, la edición de 2024 cuenta con la visión de jóvenes artistas del colegio Gaudem a través del proyecto Volando juntos, junto con el Centro de Mayores Acuario de Barajas, y de la Universidad Francisco de Vitoria, que plasman en sus meninas su innovadora concepción del arte y de la ciudad en una propuesta que une tradición y modernidad y muestra las diferentes sensibilidades e inquietudes generacionales.
Pinceladas para dar color a una menina en directo
Durante el acto, estudiantes de Bellas Artes de la Universidad Francisco de Vitoria han ido dando color a una de las meninas que se instalarán este viernes en la capital. En concreto, esta figura se quedará en el Mercado de La Paz para recordar las buenas prácticas y la ética en todo el entorno del mercado.
Esta "reinterpretación" de la obra de Velázquez se basa en "todo lo que hay detrás de los productos del mercado", según ha señalado Raquel Martín, una de las estudiantes volcadas en esta obra, y en ella también ha participado la delegada con sus propias pinceladas.
"Yo creo que la menina es nuestra identidad cultural, ese legado histórico que nos dejó Velázquez, que 58 veces pintó Picasso y que después artistas como Dalí o como Botero la han reproducido. Es que yo creo que es un referente cultural. Más de tres siglos y medio después de su creación, este proyecto que hemos visto que es cultural y solidario, nos permite adaptar la menina a los nuevos contextos sociales, a la nueva realidad que vivimos en Madrid", ha señalado Hidalgo durante su intervención.
Por su parte, el artista Antonio Azzato, responsable de la iniciativa, ha resaltado que la exhibición de este año es "una oportunidad" para dar visibilidad a temas muy importantes en la sociedad, la importancia que tiene la mujer dentro del cuerpo de bomberos de la ciudad de Madrid o la importancia del acompañamiento de los padres cuando los niños comienzan a tener contacto con las redes sociales y con internet.
Siete años de creatividad y solidaridad
Una vez concluida la muestra, las meninas serán retiradas de las calles de la capital para ser subastadas. El 80% de los fondos recaudados irá a parar a las fundaciones y asociaciones benéficas que seleccionen la organización, marcas y artistas participantes, salvo en los casos en los que se acuerde la adjudicación directa al patrocinador o se done una figura a una institución.
De este modo, además de convertirse en un lienzo, las icónicas esculturas se consolidan como un símbolo de solidaridad, de apoyo a causas sociales y a la inclusión.
Tras seis ediciones concluidas ya en Madrid y Andalucía, además de en Caracas y Miami, Meninas Madrid Gallery ha recaudado más de un millón de euros en distintas subastas benéficas a favor de fundaciones para poner en marcha diversos proyectos, como la remodelación de plantas de hospitales que atienden a niños con cáncer o iniciativas para fomentar la igualdad con el deporte.
En el ámbito internacional, los fondos han ido a parar a Centros de atención para menores en situación de vulnerabilidad de la India rural y a la Florida Cancer Specialists, que destina sus recursos a apoyar la manutención de los pacientes enfermos de cáncer durante su tratamiento cuando pierden sus trabajos a causa de la enfermedad.
La primera menina con síndrome de Down
La primera menina con síndrome de Down de Madrid se instalará este viernes, 15 de noviembre, en la calle Serrano de la capital para dar visibilidad a esta condición que supone la principal causa de discapacidad intelectual y la alteración genética humana más común.
Así, la menina bautizada con el nombre de Marieta, hará gala de "todo lo que las personas con síndrome de Down pueden hacer, si se les da la oportunidad y si se les presta a cada uno el apoyo que necesita".
Así lo ha explicado ha explicado María Doussinague, impulsora de la menina que lleva el nombre de su hija de 11 años con síndrome de Down, una iniciativa en colaboración de El taller de María.
"Es un proyecto de visibilización del síndrome de Down en la ciudad de Madrid, una ciudad inclusiva, donde todos somos iguales, donde el valor de todos y cada uno de nosotros es el mismo, y que nos acoge a todos con brazos abiertos, con independencia de los cromosomas que tengamos o de nuestras capacidades", ha señalado Doussinague.
Esta versión de la mítica figura velazqueña se instalará a la altura del número 94 de la calle Serrano, esquina con Juan Bravo, y destacará por representar a una persona joven con síndrome de Down "que trabaja, que está feliz con lo que es y feliz con la vida que tiene". "Tiene los mismos gustos y aficiones que todo el resto de nosotros", ha destacado la impulsora.
"Le gusta la música y por eso lleva unos auriculares; le gusta viajar y lleva una maleta adosada en la falda; también le gusta el deporte, por eso lleva una pala de pádel", ha explicado la creadora.
En este sentido, la menina Marieta también se reconocerá por las facciones de su cara y por el conjunto de la iconografía que tiene que ver con el síndrome de Down, como los calcetines desparejados --en alusión a la conmemoración del Día Mundial del Síndrome de Down-- o como el tatuaje The Lucky Few Tattoo, "el de los pocos afortunados", que responde a un movimiento de Estados Unidos.
Finalmente, esta obra única en el callejero del arte madrileño incluirá la simbología T21, Trisomía 21, que es como se conoce también el síndrome de Down. "En la falda de la menina, por detrás, estará el T21 formado por el nombre de más de 900 personas que nos han mandado el nombre de su hijo, amigo, primo, hermano con síndrome de Down, y que conforman las letras (T21)", ha destacado la creadora.