Mari Carmen, 87 años, mantiene su casa tras la suspensión del desahucio en Madrid

La suspensión temporal se produce gracias a alegaciones de vulnerabilidad y el apoyo de vecinos y colectivos sociales

Mari Carmen, la vecina de 87 años a la que quieren desahuciar. EP.
Mari Carmen, la vecina de 87 años a la que quieren desahuciar. EP.

La vecina de 87 años del barrio de Retiro, Mari Carmen, ha conseguido la suspensión temporal de su desahucio, previsto para este miércoles, tras más de siete décadas viviendo en la misma vivienda.

La decisión ha sido recibida con alivio por la afectada y por los colectivos sociales que la han apoyado.

Acompañada por alrededor de un centenar de personas, Mari Carmen ha subrayado que se siente fuerte y que no abandonará su hogar, reivindicando su derecho a permanecer en la vivienda que considera parte de su vida y memoria familiar.

La suspensión y el papel de los servicios sociales

El juzgado ha decidido posponer temporalmente el desahucio mientras se estudian alegaciones sobre un informe de vulnerabilidad presentado por los Servicios Sociales. La abogada de Mari Carmen, Beatriz Duro, explicó que solicitarán que la suspensión se prolongue al menos cuatro meses, con el objetivo de garantizar que pueda seguir viviendo en su casa o acogerse nuevamente a la moratoria vigente.

Este aplazamiento ha sido calificado como “una buena noticia” y como ejemplo de la efectividad de la movilización social para proteger a personas en situación vulnerable. Mari Carmen ha reconocido que la decisión le proporciona “un poco de tranquilidad”, aunque mantiene firme su compromiso de seguir luchando.

Llamamiento a la reforma y crítica a la especulación

Mari Carmen ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez cambios en la ley de vivienda, incluyendo contratos indefinidos, para evitar la incertidumbre que sufren muchos inquilinos. Denunció la proliferación de desahucios exprés y el acoso que padecen personas mayores, y pidió medidas contra los especuladores que, a su juicio, se apropian de viviendas y del país.

Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid, se destacó que la única alternativa válida para Mari Carmen es permanecer en su casa, rechazando opciones como residencias públicas o pisos tutelados con largas listas de espera.

La portavoz Valeria Racu animó a todas las personas en situaciones similares a resistir y subrayó que “las leyes injustas hay que desobedecerlas”.