La Batalla Naval de Vallecas, “una fiesta lúdica, utópica y reivindicativa”
La Batalla Naval de Vallecas tuvo lugar ayer domingo 16 de julio en el contexto de las Fiestas de la Karmela bajo el lema “Frente a los discursos de odio: mójate”Hablamos con Pedro Martínez, cofrade en la Cofradía Marinera de Vallekas, sobre el origen de esta fiesta y el papel de la Cofradía en su organización.
Las Fiestas de la Karmela comenzaron el pasado jueves 13 de julio y a lo largo de esta semana han mezclado tradición y modernidad con torneos deportivos, talleres de mojitos, conciertos, paellas gigantes y la ya mítica Batalla Naval.
Pedro Martínez, cofrade de la Cofradía Marinera de Vallekas, define la Batalla Naval como "una fiesta lúdica, utópica y reivindicativa” Pero ¿qué es la batalla naval? ¿a cuándo se remonta? y ¿qué papel juega la Cofradía Marinera en todo esto?
Historia de la festividad
En julio de 1982, la librería libertaria El Bulevar de Vallecas, organizó lo que fue la primera Batalla Naval oficial de Vallecas. El evento recreaba una fiesta del agua espontánea que sucedió justamente un año antes en las fiestas del Carmen del barrio, cuando un grupo de jóvenes empezaron a empaparse con las bocas de riego del Bulevar.
Durante esas fiestas del 82, Vallecas se declaró a sí misma república independiente, proclamó su neutralidad frente a la OTAN e integró el grito “puerto de mar para Vallekas”. En un ejercicio de apropiación de la alegría, los colectivos del barrio con la librería El Bulevar a la cabeza, le dieron un significado político a esta fiesta que ya es toda una institución en Vallecas y en Madrid.
A lo largo de los años la Batalla sufrió períodos de censura e incluso una “ley seca” derivada de la sequía, que obligó a cambiar el agua limpia por agua reciclada y después por espuma, pero jamás dejó de celebrarse.
Creación de la Cofradía y Legalización de la Batalla Naval
En el año 2000 nace la Cofradía Marinera de Vallekas con el objetivo de legalizar la Batalla Naval que acumulaba altercados con la policía, especialmente porque no había un espacio delimitado para su celebración. La Cofradía nace para canalizar la parte burocrática y de permisos de la batalla, pero al final la organización depende de un sinfín de asociaciones entre las que se encuentran colectivos de rugby, el Ateneo Republicano de Vallekas o el Orgullo Vallekano, encargado este año de dar el pregón de la Batalla.
La Batalla Naval en 2023
Según las estimaciones de la propia Cofradía, unas 20.000 personas participan de la Batalla Naval de Vallecas que este año lleva como lema “Frente a los discursos de odio: mójate”. Para Pedro Martínez, cofrade y organizador, el lema refleja que “la utopía de la Batalla Naval no puede partir del odio, hay que implicarse, no hay que rechazar a nadie”. La utopía es una pieza fundamental de la Batalla Naval y de la propia Cofradía, que cada año organiza el “Premio a la Utopía” destacando la labor de una persona o colectivo del barrio.
Si en los años 80 la utopía llevó a la gente del barrio a organizarse para evitar que les realojasen en otros distritos de Madrid, en 2023 enfrenta los discursos de odio imaginando una sociedad más inclusiva y tolerante.
En su libro Barrionalismo Luis de la Cruz afirma que “Tanto el motín como la protesta sostenida institucionalmente (…) son en sí mismo formas tan intensas de hacer juntos que, como la fiesta, renuevan los votos comunitarios sobre el territorio”
La identidad de barrio en Vallecas no se entiende desde luego sin su conciencia de clase ni su organización vecinal, pero tampoco se entiende sin la Batalla Naval, sin la parte lúdica que durante todo el año renueva sus votos para seguir disfrutando del propio territorio.